El 8 de febrero de 1937 tuvo lugar, en la Carretera Málaga-Almería (hoy N-340A) uno de los episodios más silenciados y turbios de la Guerra Civil Española. Las tropas rebeldes, tras su victoria en la batalla de Málaga, realizaron un brutal ataque, por mar y aire, a la columna de civiles que huían de la ciudad. Los historiadores no se ponen de acuerdo con las cifras, pero en aquella carretera huían entre 150.000 y 300.000 personas.