"El patriotismo es la virtud de los depravados"
Oscar Wilde.
En León se fue mi compi de asiento y se sentó una muchacha...
Iba viendo videos en Instagram de Egipto, en concreto "tips de viaje" lo sé porque lo hacía con el altavoz. Ponerse auriculares no estaba en sus planes.
Un poco aturullada por Egipto me levanté y me fui entre vagones.
Cuando volví un muchacho estaba en mi asiento. La pareja.
En realidad: la compi era morena y tenía gafas, y la muchacha de atrás también. Me sorprendió que se hubiera puesto auriculares. Descubrí que me senté al lao de otra muchacha y ahora sí, la pareja se levanto de mi sitio.
-ay perdón.
-nada, nada...
Pero no se fue se quedó en el pasillo de pie gestionando su viaje.
Ella asiento ventana, yo asiento pasillo, el de pie en el pasillo.
Descubrí que se iban de crucero por el Nilo. Que tenían que haber hecho el cambio de moneda la semana pasada y así ganarían unos céntimos al cambio. Y que no merecía la pena sacar 375 euros que con 370 estaba bien.
Todo esto conmigo en medio, es incómodo de cojones estar en esa posición.
El novio se fue, respiré. Volvió a los 10 mins...
Estaba un tal Borja en el tren, que trabaja para la casa real y ahí otros 15 mins en medio de una conversación raririsima en la que no quería estar.
La gente está asalvajada o les importa todo tres cojones, yo ya no sé...
El Caso Kitchen y otros grandes éxitos de la «jueza» Teresa Palacios
Ante la incredulidad de muchos meneantes que entraron a ver la declaración de Rajoy pensando que aquello iba a ser una versión judicial de No te rías que es peor y descubrieron que en España existe la figura retórica del juez defensor, he creado un prompt que lo explica bastante bien:
Actúa como un cronista judicial con memoria. Elabora una cronología de las decisiones más polémicas de Teresa Palacios Criado en causas relacionadas con grandes escándalos políticos, económicos o institucionales. No expreses opinión: limita cada entrada a fecha, cargo, caso, decisión adoptada, personas o instituciones beneficiadas políticamente por el cierre o acotación de la causa, y evolución posterior de su carrera judicial. Distingue hechos probados, críticas de acusaciones y resoluciones confirmadas por instancias superiores.
Y el resultado, ordenado cronológicamente, es este.
Teresa Palacios llegó al Juzgado Central de Instrucción número 3 de la Audiencia Nacional a finales de 1996. En aquel momento se destacó que era la primera mujer al frente de un juzgado central de instrucción de la Audiencia Nacional y que pertenecía a la Asociación Profesional de la Magistratura, asociación conservadora y mayoritaria en la carrera judicial.
Cargo: jueza instructora del Juzgado Central de Instrucción número 3.
Caso: Gescartera, escándalo financiero con dinero desaparecido, fallos de supervisión y derivadas políticas durante la etapa de José María Aznar.
Actuación polémica: Palacios cerró la instrucción del caso. Varias acusaciones particulares pidieron que se siguiera investigando. ADICAE recurrió el cierre al considerar que la investigación estaba incompleta y que se había vulnerado la tutela judicial efectiva de los afectados.
Punto sensible: la jueza denegó que declararan como imputados varios ex altos cargos de la CNMV, entre ellos Pilar Valiente, Luis Ramallo y otros responsables del supervisor. ADICAE sostenía que podía existir complicidad por omisión al no perseguirse adecuadamente las irregularidades.
Cargo: jueza instructora del Juzgado Central de Instrucción número 3.
Caso: accidente del Yak-42, con 62 militares españoles fallecidos durante el Gobierno de Aznar, siendo Federico Trillo ministro de Defensa.
Actuación polémica: Palacios archivó inicialmente la denuncia de las familias para investigar posibles negligencias en el accidente, al considerar que la Audiencia Nacional no era competente y que el recurso se había presentado fuera de plazo.
Evolución posterior: la causa continuó por la vía de las identificaciones erróneas de cadáveres, pero las responsabilidades políticas de alto nivel quedaron fuera del foco penal principal.
Cargo: jueza central de instrucción.
Caso: derivadas del 11-M, especialmente la causa sobre el suicidio de los presuntos autores en Leganés.
Actuación polémica: Palacios mantuvo una disputa competencial con el juez Juan del Olmo, instructor principal del 11-M, al negarse inicialmente a remitirle la causa de Leganés.
Otra actuación discutida: en 2006 dejó en libertad con medidas cautelares a Saed El Harrak, procesado del 11-M, porque había cumplido dos años de prisión provisional sin que se hubiera prorrogado formalmente esa situación.
Cargo posterior: magistrada de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional.
En 2006, el CGPJ la nombró magistrada de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional. Es decir: después de años instruyendo causas sensibles, pasó del juzgado instructor a una de las salas penales más relevantes del país.
Cargo: magistrada de la Sala de lo Penal.
Caso: condena a Cassandra Vera por chistes sobre Carrero Blanco.
Actuación polémica: la Audiencia Nacional condenó a Cassandra Vera a un año de prisión por sus tuits sobre Carrero Blanco. Después, el Tribunal Supremo la absolvió.
Punto relevante: no es un caso de corrupción del PP, pero sí forma parte de su historial de sentencias polémicas en materia de libertad de expresión y severidad penal.
Cargo: magistrada de la Sección Cuarta de la Sala de lo Penal.
Caso: salida a Bolsa de Bankia.
Actuación polémica: la Audiencia Nacional absolvió a los 34 acusados, incluido Rodrigo Rato, expresidente de Bankia, exvicepresidente económico del Gobierno de Aznar y exdirector gerente del FMI. Los acusados se enfrentaban a delitos de estafa a inversores y falsedad contable.
Punto sensible: la sentencia sostuvo que la salida a Bolsa había contado con aprobación de supervisores y que las acusaciones no habían concretado suficientemente las conductas delictivas individuales. Políticamente, el resultado fue que uno de los grandes símbolos de la crisis financiera terminó sin condenas penales en esa pieza.
Cargo posterior: presidenta de la Sección Cuarta de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional.
El BOE recoge que María Teresa Palacios Criado, hasta entonces magistrada en la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional, pasó a desempeñar la plaza de presidenta de la Sección Cuarta. No es el Tribunal Supremo, pero sí una posición clave dentro de la Audiencia Nacional.
Cargo: presidenta del tribunal del caso Kitchen.
Caso: presunta operación parapolicial organizada desde el Ministerio del Interior durante el Gobierno de Mariano Rajoy para espiar a Luis Bárcenas y sustraerle documentación vinculada al caso Gürtel y a la financiación irregular del PP.
Actuación polémica: durante la declaración de Mariano Rajoy, Palacios acotó el interrogatorio para evitar que se entrara en la caja B del PP. Según El País, la magistrada limitó las preguntas de la acusación para ceñirlas a la operación Kitchen y no a la contabilidad B del partido.
Punto sensible: Kitchen se juzga precisamente como una operación destinada a sustraer material comprometedor a Bárcenas relacionado con Gürtel y la financiación del PP. Es decir: el tribunal permite hablar del robo de los papeles, pero pone límites cuando se pregunta por el contenido político de esos papeles.
Su carrera permite trazar una cronología bastante llamativa: Gescartera, Yak-42, 11-M, Bankia y ahora Kitchen. Grandes causas, grandes nombres, grandes instituciones y, con frecuencia, decisiones criticadas por cerrar, acotar o limitar vías que podían subir demasiado alto.
Recientemente en un envió tuve una nota critica (y voto negativo, que supongo que será por eso) por que la web que había enlazado tenia aviso de "Cookies" y "UTIQ".
Entiendo que hay gente que no le gusta esta "super cookie" www.meneame.net/story/como-desactivar-utiq-no-entregue-id-tu-linea-mov
Yo he sido muy critico con los envíos de "usa modo lectura" para saltarse la ventana de registro o de pago, por que según el navegador no funciona y al final es premiar a quienes "cierran con pasarela" dandoles visitas, pero ahora, ¿también vamos a filtrar si sale UTIQ?
He buscado y no he encontrado que se hable del tema.
Me aburro, tengo sueño y como no tengo nada mejor que hacer os doy la tabarra con las desventuras de esta trepidante travesía.
Todos hacemos cosas en algún momento que son raritas y están un poco fuera de lugar, pero la clave de esto es que no molestes a toda persona que tengas al rededor...
6 A.M: Madre con dos hijas yo diaria que las muchachas entre 30/40 años.
No se habían sentado aún y la hija mayor contó a voz en grito y con todo lujo de detalles como conoció a un muchacho en una discoteca.
Parece ser que iba con unas amigas y le dijo al muchacho:
-Como se nota el gimnasio.
El se fue con cara rara, pero luego volvió. Y entablaron una absurda conversación en la que las amigas de ella jaleaban para que se "liaran"
Al final lo hicieron.
El le pidió el número, ella se lo dio.
Quedaron ayer para dar un paseo. Nos queda claro que el es monísimo. Soldador y capricornio. También está muy viajao y arregla una casa, le salía más barato que pagar alquiler.
Aquí la madre habla de cómo conoció a su marido y le dice a la hija que tiene que contárselo al marido (de la hija) ella alega que lleva mucho tiempo asumiendo que está separada.
La hija sentencia con una sonrisa de muchacha enamorada que va a dormir, bueno no "a pensar" concluye y se queda con los ojinos cerrados pensando en su ligue de discoteca. El de no hace falta ponerle nombre a esto el primer día que quedan, RED FLAG.
Me fui a por café.
Encerrados tras las rejas del pensamiento único que acepta su propio vocabulario, los neoinquisidores se han lanzado incluso en contra de las ciencias exactas cuando sus conclusiones rompen los dogmas establecidos que promueven. Si la Inquisición en 1600 ejecutó al filósofo y científico Giordano Bruno haciéndolo arder en la hoguera, entre otras razones, por enseñar que los planetas orbitaban el sol, hoy día los neoinquisidores persiguen a académicos y científicos que intentan demostrar asuntos como que el género no es totalmente una construcción social, que la brecha salarial entre hombres y mujeres como producto de la discriminación es un mito, que la narrativa del patriarcado como figura únicamente abusadora de la mujer merece serias dudas, que la genética es uno de los factores que más inciden en la inteligencia, que el Islam podría ser incompatible con occidente, que las potencias coloniales hicieron grandes aportes a sus colonias o que la migración puede tener efectos negativos para la sociedad que la recibe, entre muchos otros temas. Todos estos son verdaderos tabúes que no pueden osar transgredirse sin ser arrasado en el intento. Como bien advirtió Sigmund Freud en su libro Totem und Tabu, «la violación de un tabú convierte al propio violador en tabú». Algunos de los peligros que esa violación puede generar, dice Freud, solo «pueden evitarse mediante actos de expiación y purificación»[18]. Y más adelante añade: «Cualquiera que haya violado un tabú se convierte en tabú porque posee la cualidad peligrosa de tentar a otros a seguir su ejemplo: ¿por qué se le debe permitir hacer lo que se les prohíbe a otros? Por eso es verdaderamente contagioso, porque cada ejemplo fomenta la imitación, y por esa razón él mismo debe ser rechazado»
La epidemia de disculpas, de castigos y de ostracismo social que han experimentado tantas personas, de izquierda y derecha, en tiempos recientes por opiniones o conductas que han quebrado tabúes hablan de la forma irracional y primitiva en la que podemos actuar colectivamente. Se trata de verdaderas hordas que encuentran éxtasis en el castigo y el daño que pueden generar sin ser conscientes de que exista una razón para ello. Como explicó Freud, en una sociedad de tabúes «todo tipo de cosas están prohibidas, las personas no tienen idea de por qué, y no se les ocurre plantear la pregunta. Por el contrario, se someten a las prohibiciones como si fueran una cuestión evidente y se sienten convencidas de que cualquier violación de ellas se resolverá automáticamente con el castigo más grave». Este aspecto es esencial para entender por qué, una vez que un tema se ha convertido en tabú, es decir, en un objeto sagrado y a la vez peligroso y prohibido, se produce una espiral del silencio de la cual resulta casi imposible salir. Como veremos más adelante, la característica distintiva de la era de corrección política que estamos viviendo es precisamente la autocensura, que en muchos sentidos es peor que la censura oficial impuesta por el Estado, pues se basa en el triunfo del miedo a un castigo y enemigo tan difuso que no se le puede enfrentar. Sin embargo, el mismo Freud explica que los pueblos que cultivan los tabúes tienen una relación ambivalente con ellos. De un lado les temen y por otro los quieren romper, solo que el miedo es más fuerte que las ganas inconscientes de transgredirlo. Ahora bien, esta ambivalencia, dice Freud, implica que la realidad psicológica tras los tabúes sea comparable a una neurosis. Más aún, Freud sostiene que en el caso de las personas privilegiadas, es decir, por las que se tiene un exagerado afecto —como podría ser un líder— «junto con la veneración y la idolatría, sentidas hacia ellas, hay en el inconsciente una corriente opuesta de hostilidad intensa que nos enfrenta a una situación de ambivalencia emocional»[. Cabe preguntarse, siguiendo a Freud, si acaso la «ideología políticamente correcta» y su retórica de victimización, además de mostrar afecto desmedido hacia las supuestas víctimas que pretende defender, oculta al mismo tiempo una profunda hostilidad hacia ellas. Si ello fuera así, significaría que los inquisidores de hoy proyectan inconscientemente en otros aquel rechazo y desprecio con el que no quieren tener nada que ver, pero que de todos modos habita en ellos. «El tabú emerge de la ambivalencia emocional», insiste Freud, y agrega que «el proceso se resuelve en lo que en psicoanálisis se denomina proyección […] la hostilidad, de la cual no saben nada y además no desean saber nada, es expulsada de la percepción interna hacia el mundo externo y, por lo tanto, se separa de ellos y es atribuida a otro». Las acusaciones de racismo, xenofobia, sexismo, homofobia, etc., que fácilmente hacen estos defensores del discurso inclusivo y de las minorías serían, bajo esta lectura, en muchos casos nada más que esfuerzos por alejarse del racismo, xenofobia, sexismo y homofobia que los mismos acusadores sienten.
En Busca de la política. Zygmunt Baumann
menéame