El periodista turco, escritor, comentarista politico de NTV y Ajaarabicnet Kemal. Ha compartido en sus redes sociales el supuesto plan de juego de Israel:
Prolongar la guerra hasta que todos los países de la región se agoten.Arrastrar a los países del Golfo al conflicto y avivar las tensiones sectarias entre sunitas y chiítas
Convertir una guerra entre Arabia Saudita e Irán en un conflicto más amplio involucrando a Pakistán y fomentando el descontento entre los chiítas en Pakistán.
Empujar a los kurdos hacia Irán y provocar un conflicto entre turcos iraníes y kurdos.En Irak, enfrentar a los grupos kurdos contra las Fuerzas de Movilización Popular para avivar las tensiones árabe-kurdas.
Involucrar a Siria en un conflicto con grupos chiítas en Irak.Ocupar la mitad del Líbano, partes de Siria, toda Cisjordania, anexar Gaza y desplazar a los palestinos.
Debilitar a Turquía mediante oleadas de migración y conflictos sectarios, y provocar un conflicto con Irán.Sumergir a toda la región en el caos y enfrentar a los países musulmanes entre sí.
En última instancia, establecer un estado de "Gran Israel".

Visto en el Twitter de Kemal via
Tras el tratado de Atlanta del 39, cualquiera podía solicitar clones sin conciencia ni sensación de dolor. También se eliminaban las restricciones a la modificación genética de estos seres sin derechos humanos, lo que devino en un bestiario medieval viviente paseando por las calles de las grandes ciudades. Enanas con pechos enormes, gigantes con pechos enormes, cerditas antropomorfas con ocho pechos, artemisas con una falda de senos innumerables, minotauros, ninfas, cleopatras, sicofantes...
Pero lo más común, aparte de clonar a actrices, actores y cantantes, era duplicar a conocidos y amigos, aunque en secreto. La secretaria del jefe, el cuñado de la hermana, el primer amor del pueblo... El tejido intrascendente de la fantasía democratizaba el ánimo libidinoso. Antes la prima que Scarlett Johansson, mejor la guapa de clase que la actriz porno, antes lo que pudo haber sido posible, que aquello que nunca lo fue.
menéame