Podríamos crear, una red de voluntarios, una aplicación web que se llamase por ejemplo "Proyecto Convive", para publicar las necesidades de personas sinhogar, que están en las calles, y darles la oportunidad de acceder a servivios de alojamiento y comida. Una idea que se me ocurre es que a cambio tendrían que hacer algún tipo de labor en la casa, como limpiar o cocinar. Pero es sólo una idea...
El fallido New York Times, que es uno de los peores periódicos del mundo y está perdiendo suscriptores cada hora, está ahora de nuevo en acción. Así como cubrieron mi aplastante victoria en las elecciones presidenciales de 2024 de manera inexacta y sin vergüenza, cometiendo constantemente errores importantes y predicciones incorrectas en cada paso del camino, ahora están tratando de justificar el costoso y fallido intento de Obama y Biden de arreglar el estanque reflectante roto, antiestético e insalubre que AHORA se encuentra majestuosamente entre el Monumento a Washington y el Monumento a Lincoln. Desperdiciaron al menos 55 millones de dólares intentando desventuradamente, sin posibilidades de éxito, que el Reflecting Pool funcionara. En cambio, lo empeoraron, manteniéndolo cerrado durante años y terminando con una oda filtrada y maloliente a sus dos administraciones fallidas. Fue una vergüenza para Washington, DC y para nuestro propio país. A pesar de las enormes sumas de dinero gastadas, nunca lograron que la piscina funcionara y cosméticamente era un desastre total para todos. Ahora aparece “TRUMP”, a quien muchos patriotas le preguntan si puedo solucionarlo. La respuesta es un rotundo SÍ, ¡y por una “pequeña” fracción del coste! Trabajé con nuestro ahora fuerte Departamento del Interior y les expliqué que deberíamos ver esto como una piscina altamente sofisticada, no como la fachada deteriorada y con goteras, con juntas y todo, de un edificio. En lugar de tardar 4 años en construir, con un coste de adoquines de granito y todo, de 400 millones de dólares, podríamos construir un estanque reflectante muy superior por 5 o 6 millones de dólares, y podríamos completar el proyecto en 2 semanas en lugar de 4 años. Qué diferencia de tiempo y dinero, ¡y por un resultado final muy superior! Esto no es sólo un trabajo de pintura, como afirmó de manera tan inexacta y maliciosa el delincuente “reportero” David Fahrenthold, del NYT, es un trabajo profundamente complicado de construcción inteligente y hermosa. No goteará, brillará y será el orgullo de Washington DC durante las próximas décadas. Ahorré más de 390 millones de dólares y 4 años sin “desorden” y, por supuesto, el parcial New York Times no me dio ningún crédito. Además, no entregué el contrato, “Interior” lo hizo, a un contratista que no conocía y que nunca había utilizado antes. ¡Gracias por su atención a este asunto! Presidente DJT

Hola, Nacho. Te escribe Dios, tu antecesor. Aunque no siempre lo fui. Nací humano, igual que tú. Un día descubrí que tenía el poder, pero nadie me dio instrucciones sobre cómo usarlo. Espero que estas líneas a ti sí te sean de ayuda.
Tu poder es inmenso, y eres inmortal. Podrías crear galaxias de la nada, o destruirlas, conocer todos los secretos del universo, leer mentes, forzar voluntades. Separarte de tu cuerpo, que ya no necesitas. Parar el tiempo… Podría seguir aunque tampoco quiero privarte del placer de explorar tus posibilidades. Pero tienes tres limitaciones.
Primero, aunque también puedes viajar atrás en el tiempo, y por tanto corregir cualquier error que creas haber cometido, no puedes retroceder hasta antes de adquirir tu poder (esta misma mañana), ni usarlo para saber qué sucedió antes de ese instante. Eso tendrás que deducirlo. Nunca cambiarás el pasado anterior a hoy, cuando empezaste a leer esta carta.
Segundo, no puedes olvidar, y esa es tu mayor desventaja. Sentirás la tentación de causar sufrimiento a quienes lo merezcan, o a veces no, pero si cedes, nunca serás el mismo. Podrás deshacerlo, pero nunca olvidarlo. Y es la peor droga. Cada vez que lo hagas, a la siguiente ocasión te resultará más sencillo provocarlo. Terminas volviéndote insensible al sufrimiento. Créeme, lo sé. He perdido la cuenta de las veces que he destruido el mundo, harto de todo (es una forma de hablar, sé exactamente las veces que lo he destruido, 523. No puedo olvidar). Siempre he vuelto atrás, y también lo he salvado de la destrucción unas cuantas, el universo que me legaron era más peligroso de lo que parecía, y lo sigue siendo, como comprobarás. El caso es que llega un momento en que te das cuenta de que esa insensibilidad te hace poco idóneo para seguir “al mando”. Que es el punto en el que estoy yo. Este es por tanto mi primer consejo: evita hacer sufrir a nadie. Ni siquiera a quienes se lo merecen.
El segundo consejo está muy relacionado: no te sientas responsable de todo el sufrimiento que hay en el mundo, sólo porque tengas el poder para evitarlo. No sólo es un trabajo sin fin, sino que resulta contraproducente, crees que has hecho algo bueno y luego ves todas las ramificaciones indeseadas y te sientes culpable, y vuelves para atrás una y otra vez, y siempre hay consecuencias, y a base de volver para atrás no se avanza. Además la humanidad sólo saca lo mejor de sí misma cuando está expuesta a situaciones límite. No hay mal que por bien no venga, ni bien que no derive en algún mal posterior. Sólo asegúrate de que sigue adelante. Porque el universo es un lugar mucho más aburrido sin ellos. Y eso también lo sé. Desconozco qué antecesor nuestro hizo posible que surgiese la humanidad, pero cómo me alegro de que lo hiciera.
Mi tercer consejo es que pases desapercibido. Éste no es tan importante como los anteriores, puedes coquetear con la idea de la fama, también es divertido a veces, ir por ahí de superhéroe (¿sabes que Supermán está basado en mí? Fui en plan supermán algún tiempo, aunque luego volví atrás y lo deshice todo. Pero me resultó gracioso pasarle la idea a Joe Schuster y convertirlo en un personaje de ficción). Te aconsejo lo de pasar desapercibido sólo por ahorrarte tiempo, pues seguro que terminarías volviendo atrás a cuando nadie te conocía. Es imposible ser tan perfecto que nadie te odie, y saber que te odian desgasta mucho. También habrá quien cometa o intente cometer atrocidades sólo por llamar tu atención. En mi experiencia, es contraproducente. Déjales que sigan creyendo que están solos.
Aún no te he hablado de la tercera limitación. No puedes crear a otros como tú. No puedes darle “poderes” a un humano y seguir al mando. Puedes hacerle creer que los tiene, pero serás tú quien realmente obre cada milagro que desafíe las leyes del universo, y que tampoco puedes cambiar, no sin destruir a la humanidad. Lo que sí puedes hacer es “pasar el testigo”. Como estoy haciendo yo ahora contigo, aunque a costa de perder el poder, e imagino, de desaparecer.
No sé qué es lo que me espera cuando desaparezca, si es que me espera algo. Quiero creer que existe un creador superior, un responsable de que tú, yo y quienes nos antecedieron, hayamos existido. Alguien que nos supervisa incluso a nosotros y nos ha impuesto las limitaciones. Pero eso es territorio de la fe. No puedo saberlo.
Me despido para siempre, pues no volverás a tener noticias de mí. Buena suerte.
Murphy.
menéame