Acuerdo con Irán durante la presidencia de Obama:
• Estrecho de Ormuz abierto sin coste • Irán limita el enriquecimiento de uranio • Irán acepta no fabricar armas nucleares • Irán permite a inspectores internacionales verificar el cumplimiento • Los inspectores confirman el pleno cumplimiento de Irán
Alto el fuego con Irán de Trump:
• Estrecho de Ormuz cerrado, solo abierto por 2 millones de dólares por barco
• Irán no da garantías de limitar el enriquecimiento de uranio
• Irán no da garantías de no fabricar armas nucleares
• Irán no da garantías de permitir inspectores internacionales
Hace poco tiempo estuve en el funeral de una amiga. Una experiencia dolorosa. Hubo un momento en dónde algún miembro de la familia pronuncia un discurso, pero el dolor dificulta muchísimo esa tarea: se termina cayendo en clichés por lo que no se recuerda la persona como tal, sino que se convierte en un discurso nacido de una plantilla, para evitar el riesgo de hacer quedar mal al que se ha ido o decir una palabra o frase inapropiada. Pensé que uno debería ahorrarle ese trago muy amargo a los familiares y tener previamente escrito el discurso. Si algo sale mal, pueden culparme, nadie mirará mal a mis familiares. Así que empecé a escribirlo y joder, no es nada fácil, ¿pongo alguna broma para romper la tensión y el dolor? ¿Una frase elocuente? ¿Qué?
Hasta hora sólo tengo este inicio: "Si están escuchando este discurso es que estoy muerto, ¡mierda!". No creo que deba dejar la última palabra.
En León, de vía estrecha, eran las monjas y la FEVE.
A medida que se redujeron las vocaciones, la exclusiva del concepto fue quedando cada vez más en manos de la FEVE.
Luego, a principios de este siglo, nos prometieron convertir ese tren en un tranvía, así que quitaron el tren y nunca pusieron el tranvía.
Así que, al final, ganaron las monjas.
¿Quién lo iba a decir?
De vez en cuando me entretiene hacer un poco de abogado del diablo y viendo este hilo me parece una ocasión oportuna:
La frase que desata ese sentimiento ancestral de que los impúberes de la próxima generación llevan el mundo directo a la catástrofe, (que ya se retrataba en proverbios de hace dos milenios, al final acertarán), es la siguiente:
"En la Gran pirámide han encontrado unos bloques de mármol que estaban trabajados con láser y no había láser antes de Cristo."
No está tan mal, no está mal haber oído campanas sin saber exactamente dónde, más si uno no se dedica a un tema particular. Me fascina especialmente como una colección de afirmaciones erróneas puede construir un significado a la postre verdadero.
Vale la pena disertarlo. Hasta donde yo sé jamás se ha encontrado un solo bloque de mármol en la gran pirámide: granito en el interior, calcárea en el exterior y un revestimiento perdido excepto los restos en la cúspide, del que la pirámide roja aún guarda algunos bloques en su base. Y nada de mármol, si había se lo llevaron o es un gusto tal vez posterior, más grecorromano.
Además, la gran pirámide es conocida por no presentar en su interior inscripciones jeroglíficas. O sea que "trabajados" en cuanto a inscripciones, difícilmente. Tan sólo cuatro caracteres sobre la entrada, bastante toscos, cuyo origen se desconoce, y las denominadas "marcas de cantería" en las cámaras de descarga por encima de la "cámara del rey", aderezadoas con "graffitis de turistas" del siglo XIX. Y probablemnte restos de excrementos de murciélago. que explica el olor acre que describen quienes han entrado.
No merece la pena abordar aquí la cuestión de la datación, que se sostiene fundamentalmente mediante esas "marcas de cantería" halladas por el coronel Vyse, que se abrió paso a golpe de dinamita. Los británicos suelen decir que si las pirámides no están ahora en Londres es porque pesaban demasiado.
Luego, volviendo a la cuestión, ni mármol, ni láser, que se sepa. Ahora bien, lo más seguro es que haya visto algún video, probablemente corto, donde se enfatiza la precisión de la manera de trabajar la piedra en la antigüedad y de algunos detalles en particular. Y ahí no sólo acierta, si no que demuestra que el trabajo de las generaciones anteriores tiene efecto en las siguientes. O en otras palabras, que nuestras acciones tienen eco en la eternidad. Que los que quieren convencernos de que no se puede cambiar el mundo son aquellos que no lo quieren cambiar.
A mí me parece imposible verlo como una mala noticia. Hablar de cortes "con láser" o "con precisión de láser" no es nada extraño para cualquiera que haya podido examinar algunas construcciones antiguas con detalle. Me divierte ver como algunos que hoy se yergen orgullosos en su supuesta solvencia intelectual mañana serán vistos como aquellos primeros británicos que recibieron noticia de las pirámides y aseguraban que sin duda se trataba de formaciones naturales. Esa situación, atestiguada en la literatura de la época, a mi juicio no se explica con la mera estupidez.
Hay que saber cómo se ha construido la historia, pero para ir rellenando ese eje cronológico que es el relato que nos contamos hace falta tiempo. Al principio las referencias son escasas y con los años y las lecturas se van ampliando. Pero viéndolo con cierta distancia el láser es DC y no AC, en principio. Así que la idea que transmite, por más imprecisones y brocha gorda que la sustenten, es correcta.
Lo jodido es ver ahí decadencia en vez de progreso: too old for this shit. Nos vamos a la mierda, sí, pero nosotros los viejos. Y sin muchas de nuestras costumbres puede que a ellos les vaya mejor.
Una de esas viejas malas costumbres es asumir que sabemos lo que en realidad no sabemos: "la suposición es la madre de todas las cagadas", decían en Lock & Stock. El hecho es que la naturaleza de algunas construcciones ha sido y sigue siendo objeto de debate, no sólo académico, si no que lleva inserto en la propia cultura popular desde mucho antes del New Age.
Pero si hemos de hablar de "láser" en relación al antiguo Egipto podemos encontrar un posible ejemplo mejor. Pero no en la meseta de Guiza si no en el templo de Abydos:

Los dos diseños de la derecha corresponde a la llamada "flor de la vida":

Todavía se observa la nitidez de algunos trazos sobre una superficie que hoy aparece irregular como resultado de la erosión. Desde luego afirmar que parece haber sido "grabado con láser", igual que el trabajo de ciertos bloques, puede parecer gratuito, y más sin un contexto mayor.
Un contexto del tipo que dan elementos como la sustraida "pila de Bagdad", durante la invasión de Irak, que no es otra cosa que la prueba del uso de la electricidad en la antigüedad, por ejemplo. Así que eso al menos sí que permite hablar con rigor científico y huyendo de la anquilosada academia, de uso de la electricidad en tiemposde Cristo, quizás incluso antes.

El hecho de que el artefacto desapareciera en otro capítulo de las cruzadas a las que asistimos en nuestros tiempos no es en ningún caso tranquilizador. De todas maneras, con todas las imprecisiones que se quiera, no parece que el mundo se vaya a la mierda porque los chavales se interesen por la historia cuando podrían estar hablando de fútbol o cualquier otra vacuidad. Me parece que envejecer es comprar precisamente ese relato catastrofista y olvidar la realidad: que parten con mucha ventaja desde el punto del que partimos nosotros. Es posible que lleguen más lejos de lo que seamos capaces de entender o aceptar. Si no ellos los siguiente, o al menos esa es la lección que se obtiene de extrapolar lo observado proyectándolo al futuro.
Lo que sin duda se va a la mierda es buena parte del relato que hemos convenido en llamar historia. Ésa que, como toda ciencia, está en permanente revisión y reescritura constante. O debería, caso contrario, mala señal.
-Hay que quitar otro pilote.
-Caballero, metemos y sacamos coches en el concesionario cada día. ¿Quiere que lo saque yo, y lo prueba desde fuera del aparcamiento?
-No, no, pero…… no parece que el coche vaya a caber por ahí.
Claro, él venía de usar utilitarios, pequeños, económicos, fáciles de aparcar y de mover. O igual es que ya estaba hecho a su coche y el que pretendía adquirir le parecía enorme. Ese dinero extra, inesperado, se sumaría al que venía ahorrando para comprarse el coche de sus sueños, ya un modelo sustituido por otro más moderno, pero ese era el suyo, ese del que se enamoró en cuanto lo vio, y tenía que ser suyo aunque fuera de segunda mano.
-Deme las llaves, vamos a dar una vuelta.
-Están puestas. Le acompaño.
Sentado al volante, aun sabiendo que entró por ahí, se dirige hacia la salida pensando "no pasará…"
menéame