En serio.
No quiero escribir aquí un artículo filosófico sobre la consciencia o sobre la natalidad y la pobreza.
Eran los gorriones de la noche.
¿Dónde coño están?
¿Te acuerdas de cuando Trump hizo una foto de él con un pingüino en Groenlandia y todos nos reímos de él porque los pingüinos son del hemisferio sur?
¿Recuerdas esa persona que comparte mensajes virales de videos clarísimamente hechos con IA como si fuesen verdad?
Pues atento, que desde finales de marzo circula por internet un video de una gata de las arenas que combate una serpiente de cascabel para defender a sus hijos y resulta que ese video es más falso que una moneda de 3 euros.
El video es este, ¡cuidado!
La IA nos la ha colado, sin aviso y con alevosía.
El video es hiperrealista y tremebundo el nivel de engaño que está alcanzando.
Pero la explicación fuera ya de entrar a discutir los movimientos antinaturales que en ocasiones parecían verse es muy simple: la serpiente de cascabel no existe en África, sólo en continente americano.
Han caído muchas personas, el potencial de este video es asolador y temo un gran conflicto internacional que nos hará caer a todos en una crisis de incredulidad de la que difícilmente alguna vez nos recuperaremos. ¡Hasta algún bacilo gramnegativo ha caido en la trampa!
¿Por qué se hacen estos videos virales para engañar a los demás es ya otro debate? Me temo que es el principio.
Porque, mmm, son las cosas que hace Dios. Zí, zí. Te da claridad mental, que es como lavarse la frente con Fairy, pero menos.

Esto se puede puede explicar en estos momentos de muchas maneras, pero la mejor es con una simple imagen, y para entenderlo es necesario tener una edad mínima.
La situación, más o menos, es esta:

Menéame nació como un Barrapunto abierto y permeable, un agregador generalista cuya clave fue ser una plaza ruidosa e influyente, capaz de tumbar webs por puro aluvión de tráfico cada vez que una noticia llegaba a portada, el llamado efecto Menéame. No se trata de idealizar los excesos del pasado, sino de reconocer que en esa apertura residía su valor.
Pero ese espacio, construido sobre la fricción y la participación, lleva años reconvirtiéndose. La administración ha pasado de sostener el debate a gestionar el comportamiento, una deriva evidente cuando se tildó de "rancios" a los usuarios que preferían la versión funcional frente a los cambios impuestos. Es la crónica de una degradación de manual: un proceso exponencial para transformar un servicio comunitario en un activo de extracción. Como resume carademalo en su artículo, llevan tiempo intentando “limpiar la paja del polvo”: una forma bastante precisa de describir años de ajustes orientados no tanto a mejorar el debate como a corregir, filtrar y reconducir el tipo de comunidad que lo sostiene.
El problema no es la monetización, pues los servidores tienen costes, sino rentabilizar una comunidad cada vez más dócil. En su popularización, Menéame ya empezó a devaluarse: menos pluralidad y más control para crear un espacio administrable donde el conflicto no desaparece, pero se clasifica, y el disenso se reconduce.
Ahí encajan los movimientos recientes: un consejo consultivo de legitimidad inocua, un rediseño que diluye la identidad y el uso de las comunidades como mecanismo de segmentación más que de pluralidad. A esto se suma una navegación hostil, saturada de publicidad invasiva y redirecciones forzadas. Al promocionar plataformas como Housers, la administración demostró anteponer la rentabilidad a la seguridad del usuario. Ahora, las suscripciones premium formalizan la jerarquización: la calidad del debate ya no depende de cómo se participa, sino de quién paga. Eso no es moderar; es pastorear.
Los episodios más reveladores no son los escandalosos, sino los sintomáticos. Si un perfil encaja en el modelo de tráfico de la plataforma, deja de ser un problema. No molesta el usuario tóxico, sino el improductivo. Lo vimos tanto con Housers como con JoseElFinanzas: la mala educación es tolerable si viene con billetera.
Lo más inquietante, sin embargo, es el modelo de interacción que representaban perfiles como ReyMambo23. Fuera un primer ensayo con IA guiada o simple deriva humana, la administración validó un patrón impermeable orientado a imponer el marco. Es un precedente peligroso: el uso del ruido y la saturación, venga de cuentas reales o automatizadas, como mecanismo de imposición discursiva. Si el eco de una opinión puede ahogar el diálogo real, están construyendo una máquina de asfixia del debate.
Menéame no intenta salvar una comunidad valiosa, sino rentabilizar su degradación bajo la excusa de la supervivencia económica. No se están muriendo; se están reconvirtiendo en un redil donde, además, pretenden que los pastoreados paguen la cuenta de la cerca.
No soy ni pretendo ser activo en cuanto a la lluvia de ideas de cómo se podría mejorar menéame, no soy creativo ni ingenioso para ello ni me he planteado serlo.
Hace tiempo no obstante que se viene comentando, casi desde el inicio, que los subs eran territorio semimuerto con muy poca actividad. Posteriormente se hicieron cambios que creo que han beneficiado su desarrollo, han evitado su declive y más recientemente parece que están experimentado un tirón por parte de muchos usuarios.
No obstante, da la impresión de que sigue siendo territorio ignoto de los usuarios anónimos y usuarios 'casuals' que pueblan menéame y que dan el grueso de votos cuando los meneos alcanzan la portada.
Es por ello que le he pedido ayuda a la IA, dado que no soy diseñador gráfico, para que me ayude a plasma cómo podría remodelarse algo la portada para dar mayor visibilidad a los subs.
1. La doble pestaña
Esta primera es una idea mía que le he pedido a una famosa IA que me reproduzca. Consistiría en crear una doble pestaña en la parte superior de la portada: una a la izquierda para la portada general y una segunda a la derecha para portadas en subs.
Por defecto estaría seleccionada la de la izquierda, uno sólo tendría que pulsar la pestaña de la derecha para ver una portada como la del general pero sólo para subs.
El resultado sería algo parecido a lo siguiente.

2. La barra lateral
Para la segunda propuesta le he dejado el trabajo a la IA.
Le he pedido que diseñe la portada según cómo cree que podría mejorar la visibilización de subs de forma más efectiva a la actual.
El resultado recuerda un poco a reddit. En cualquier caso, creo que es un diseño interesante que podría tener su atractivo dado que claramente le da un protagonismo a la categorización de noticias en menéame según el sub al que pertenezcan además de ser más visual y llamativo.

No sé qué impresión tendríais de cada una de estas dos propuestas o si alguien tendría una propuesta mejor o si quizás ahora mismo, tal y como está configurado menéame, los subs ya tienen la importancia que necesitan y no requiere cambios.
Es sólo una idea y creo que podría ser interesante debatirlo.
Sigo leyendo de vez en cuando la afiirmación de que dato mata a relato, y casi recuerdo con ternura los tiempos en que se discutía si esto era así o no.
Quien escribe semejante cosa suele ser una persona de entre cincuenta y sesenta años que quiere decir que la verdad se comprueba mediante fuentes, aportando datos, y dejando a un lado la palabrería, porque las palabras mienten pero los números no. Esta idea, de un infantilismo y una ingenuidad conmovedoras, se ha ido desechando progresivamente a medida que todos hemos aprendido, en nuestras carnes, que la única manera solvente de mentir es con datos, que debatir sobre las fuentes es tan inútil y sesgado como debatir sobre las consecuencias de algo, y que los números son tan venenosos o más que las palabras, y más fáciles de adulterar, además.
Y encima, para colmo, la era de la inteligencia artificial aporta un nuevo significado negativo a esa frase. Porque si para los viejos "dato mata relato" apuntaba a una tontería humanista, para los más jóvenes señala a una amenaza totalitaria.
Hoy, "dato mata relato" indica la evidencia de que ya no vale la pena debatir nada, porque el imperio del big data y la inteligencia artificial toma las decisiones, también las políticas, al margen del debate público. Hoy, el dato mata al relato cada vez que una gran compañía como Palantir reúne datos sobre nuestras vidas para abular nuestros relatos sobre ellas. Hoy dejan de importar los relatos en cuanto ineficientes, incapaces de moldear la realidad, para dejar este poder a los datos, los que reúnen sobre nosotros, los que sobre nosotros modelizan, en un acto de control y desocializacion.
El dato mató al relato, sí. Pero el relato era nuestro y el dato no lo es. Hemos pasado de granjeros a ganado. Un detalle insignificante, vaya.
menéame