Como ya ha terminado la Semana santa, ya se pueden decir estas cosas: no creo en la magia, no creo en la hechicería, ni en los milagros, ni en cosas como que el alma del autor esté en la obra, impregnando las moléculas de los cuadros.
No cero que un edificio sin restaurar sea superior a uno restaurado, porque el talento humano está en el diseño, que permanece, y por lo demás, todas las piedras son más o menos igual de viejas.
No, no soy fetichista. No me la pone dura el uniforme de goma, ni el rímel de uranio, ni el pintalabios de belladona. Tampoco creo que se aprecie mejor el talento de un pintor ante el original que ante una copia, y sólo los animistas, los verdaderamente religiosos, mantienen que el original tiene un no sé qué a mayores que aporta valor económico. Un valor económico basado, no nos engañemos, en el espiritismo y la magia.
Así que mira, propongo partir el Gernika original en dos, o en tres, y que cada reclamante se lleve un trozo del original, completando el resto con la mejor copia que sea posible hacer hoy. Porque estoy seguro de que se pueden hacer muy buenas copias, respetando la textura de la pincelada, la creación, la luz, los colores y toda la creatividad implícita de la obra. ¿Qué parte de la creatividad artística se pierde en la copia? ¿Qué pierdo yo porque un lector mío lea el ejemplar 298 de mi novela en vez del 971?
¿Qué problema hay en partir un lienzo? ¿O es que estamos como con las reliquias de los santos, que unos trozos eran más milagrosos que otros?
Demostremos que somos gente seria: fragmentamos el original, lo repartimos, y lo que falte se complementa con una buena copia.
No la superstición. No a la magia.
Ya va siendo hora.
Acuerdo con Irán durante la presidencia de Obama:
• Estrecho de Ormuz abierto sin coste • Irán limita el enriquecimiento de uranio • Irán acepta no fabricar armas nucleares • Irán permite a inspectores internacionales verificar el cumplimiento • Los inspectores confirman el pleno cumplimiento de Irán
Alto el fuego con Irán de Trump:
• Estrecho de Ormuz cerrado, solo abierto por 2 millones de dólares por barco
• Irán no da garantías de limitar el enriquecimiento de uranio
• Irán no da garantías de no fabricar armas nucleares
• Irán no da garantías de permitir inspectores internacionales
Hace poco tiempo estuve en el funeral de una amiga. Una experiencia dolorosa. Hubo un momento en dónde algún miembro de la familia pronuncia un discurso, pero el dolor dificulta muchísimo esa tarea: se termina cayendo en clichés por lo que no se recuerda la persona como tal, sino que se convierte en un discurso nacido de una plantilla, para evitar el riesgo de hacer quedar mal al que se ha ido o decir una palabra o frase inapropiada. Pensé que uno debería ahorrarle ese trago muy amargo a los familiares y tener previamente escrito el discurso. Si algo sale mal, pueden culparme, nadie mirará mal a mis familiares. Así que empecé a escribirlo y joder, no es nada fácil, ¿pongo alguna broma para romper la tensión y el dolor? ¿Una frase elocuente? ¿Qué?
Hasta hora sólo tengo este inicio: "Si están escuchando este discurso es que estoy muerto, ¡mierda!". No creo que deba dejar la última palabra.
menéame