«En España, cada cohorte masculina sucesiva gana salarios más bajos que la anterior, la brecha salarial de género ha disminuido en todas las cohortes, pero principalmente a través de la disminución relativa de los hombres». Las mujeres parten de una situación muy desfavorable y sólo ahora empiezan a igualarse con los hombres. Pero el estancamiento entre los varones es muy real, y está marcando a las nuevas generaciones. Porque el relato importa. «No viviremos mejor que nuestros padres, pero viviremos mejor que nuestras madres».