Madrid acoge el campus de la UCAM y el COE tras 13 años de rechazos en cuatro ciudades y una vía legal que esquiva controles. Durante más de una década, el proyecto universitario impulsado por la Universidad Católica San Antonio de Murcia (UCAM) y el Comité Olímpico Español (COE) vagó por España como una caravana sin tierra prometida. Alicante, León, Málaga y Alcorcón cerraron la puerta —por razones técnicas, políticas o directamente por desconfianza— a una iniciativa que aspiraba a crear una universidad privada ligada al deporte de élite y al ideario del movimiento neocatecumenal, los llamados ‘kikos’. Madrid, bajo el Gobierno de Isabel Díaz Ayuso, no solo la ha abierto: la ha bendecido.