Un acuerdo entre el gobierno de Trump y Guinea Ecuatorial ha dejado a 29 deportados que fueron enviados a este país sin asilo ni esperanzas, enfrentando una situación desesperante en el país africano. Están detenidos en Malabo, la capital, en un antiguo hotel cerrado, donde enfrentan problemas de salud debido a la mala alimentación y la malaria. Guinea Ecuatorial ha recibido 7,5 millones de dólares por parte de Estados Unidos, lo que ha generado preocupaciones sobre el uso de recursos públicos.