El mandatario republicano hizo estas declaraciones durante una cumbre en Miami con presidentes de derecha de la región, entre ellos el de Argentina, Javier Milei, y el de El Salvador, Nayib Bukele. Durante su discurso, Trump subrayó que su secretario de Estado, Marco Rubio, de origen cubano, tiene una «ventaja lingüística» sobre él, dado que habla español. «No voy a aprender su maldito idioma. No tengo tiempo. No tengo problema con los idiomas, pero no voy a dedicar tanto tiempo a aprender el suyo», declaró entre risas.