Déjame contarte una historia. Cuando era niño, sufría de terrores nocturnos. Siempre era el mismo sueño: oía a mi familia y a mis vecinos gritar en la calle mientras eran perseguidos y luego aniquilados por una fuerza malévola sin nombre, algo que ni yo ni nadie más podía controlar, una gran oscuridad que, de alguna manera, era culpa mía. Hoy, ese sueño de la infancia por fin se está haciendo realidad. Hoy por fin puedo decir las nueve o diez palabras más dulces del idioma inglés: Global Tetrahedron ha completado su plan para controlar InfoWars