Mi madre tenía una taberna. Cuando era niño a veces ayudaba con las mesas a cambio de una propinilla.
A diario se sentaba en un rincón un viejo, el Tío Anselmo, a tomarse un porrón. Se lo bebía despacito, lo conduraba toda la tarde. A mí me causaba repugnancia. Olía mal, a vino rancio y sudor. Era viudo y sin hijos, vestía con descuido, estaba medio ciego. No entendía por qué mi madre le seguía poniendo el porrón y aceitunas porque casi nunca lo pagaba. Le atendía el primero, aunque otros hubiesen llegado antes.
Me fui con mi primo a trabajar a Cuba, volví años después al pueblo. Mi madre era ya casi una anciana y seguía en la taberna. El Tío Anselmo era un pajarillo acurrucado en su silla de siempre, apenas vivo. Ese día, conteniendo las lágrimas, yo mismo fui a llevarle el porrón y las aceitunas.
Leo con cierto estupor este artículo en el que se afirma que "Menéame no es lo que era y menos que lo va a ser", y a grandes rasgos, se indica la importancia que tiene para administración actual los suscriptores de forma poco velada, exagerando su aportación o infravalorando sus molestias. También se muestra de forma sibilina los inconvenientes que tiene para la administración los usuarios molestos.
El gráfico, si bien muy directo, carece de información en dos sentidos: en que omite el verdadero sentir de la administración e ignora distintas variables dentro de los diferentes grupos de usuarios supuestamente analizados.
Así que, como "brújula moral de Menéame" (descrito así sarcásticamente por el CEO de Menéame), permitidme que desgrane un poco dicho artículo.
Empecemos por los usuarios anónimos.

El grueso de visitas que obtiene Menéame, como era de esperar. Lo de que "votan" hay que entrecomillarlo: los votos de los usuarios anónimos son, evidentemente, anónimos, y dichos votos no cuentan para el cálculo de karma de los meneos, por lo que sus votos no "generan" la portada ni influyen en los subs. Tampoco pueden votar negativo y, como usuarios no registrados, no pueden votar los comentarios ni las notas. Esto es así porque, si sus votos contaran para el karma, sería muy fácil organizar votos masivos mediante el uso de proxies o VPNs.
Estos usuarios anónimos son la inmensa mayoría (rondando el 95% de las visitas que recibe Menéame) por lo que generan, por inercia, muchos más ingresos en publicidad que los "hard users"). Ocurre que, al ser "soft users", es decir, que entran ocasionalmente y durante cortos espacios de tiempo, la mayoría no tiene la necesidad de usar un bloqueador de publicidad para conseguir una navegación cómoda en el sitio, algo que gran parte de los "hard users" hacen debido a que la navegación en Menéame es bastante complicada y molesta debido al gran número de publicidad que se encuentra en el site (por no mencionar los fallos de formato habituales). Es muy probable que buena parte de ellos ni siquiera sepa instalar un bloqueador de publicidad en el navegador del smartphone usando el navegador principal por defecto del mismo.

Los "hard users" también generan ingresos por publicidad, pero mucho menos. Primero, porque el número de "hard users" es bastante más bajo y, segundo, por lo mencionado anteriormente: utilizar de forma productiva Menéame es complicado si no se utiliza un bloqueador de publicidad.
Entre los "hard users", se hace la siguiente diferenciación:

Lo primero es que no se diferencia el tipo de aportes que hacen ni el tipo de molestias que causan. Entre las diferentes formas de aportar en Menéame están las siguientes:
Pero ¿cuáles son las molestias? Podríamos meter en este grupo las siguientes:
Hasta que llegamos al limbo de usuarios que no se sabe muy bien si aportan o molestan:
Se ha observado que la actual administración toma como molestia los siguientes comportamientos de los "hard users":
Por lo que vamos al siguiente punto.

Este gráfico es bastante falaz. Parte de la base de que los suscriptores son "hard users" y no es cierto. Sí es verdad que hay una parte que aporta contenido, pero hay una parte considerable que apenas aporta nada a la comunidad salvo el impulso económico. Entran muy poco, están suscritos gracias a algún tipo de promoción (ej: Filmin) y no les preocupa el funcionamiento de la página. Muchos de ellos ni siquiera votan en las iniciativas del llamado Consejo Consultivo.
Por otra parte, los suscriptores "molestos" son más bien pocos. Pero, claro, el número se incrementa si tomamos como suscriptores molestos a aquellos mencionados en el anterior punto, los usuarios cuyo comportamiento puede molestar a la administración.
En la última línea del gráfico se afirma lo siguiente:

Una vez más, la actividad de dichos usuarios es intrascendente para el funcionamiento de la página. Su única aportación son los ingresos que generan, además de un pequeño porcentaje de karma por hacer click en los meneos (influyendo escasamente en el cálculo, no en el incremento, en lo que se llama "bonus clicks").
Al mismo tiempo, estos usuarios no son nada molestos ya que no pueden votar negativo, y no tienen voz ni para opinar ni protestar, incluyendo a los administradores.
Analizando todo lo aportado hasta ahora, se entiende que la administración haya tomado tan fácilmente la decisión de eliminar Google, Twitter y Facebook como plataformas intermediarias de login. En el escalafón actual de importancia de usuarios, tenemos tres niveles:
Sin duda, la estrategia actual de la administración consiste en:
Recordemos que dos de las medidas más actuales que ha tomado la administración consiste en prohibir el uso de bloqueadores de publicidad (bajo riesgo de baneo) y banear a aquellos que amenacen con denunciar o hayan denunciado a Menéame de forma legal o administrativa.
Hasta ahora, para bien o para mal, de forma "legal" o "artificial" (votos coordinados, grupos de presión, etc.), el karma de los usuarios era decidido por los usuarios. Esta nueva dinámica puede sentar un peligroso precedente en que el karma está altamente influenciado por la administración mediante las premisas que ellos tienen sobre lo que es un usuario "valioso" y otro "molesto". Los usuarios que aportan y no son molestos, independientemente de que sean suscriptores o no, ya deberían tener un karma alto otorgado por la comunidad, cosa que, por otra parte, suele suceder (hay muchísimos usuarios con karma de 17 a 20 que aportan a la web y raramente causan problemas). Por otra parte, los usuarios que no aportan y que además molestan también deberían tener un karma muy bajo regulado por la comunidad... cosa que también ocurre (los que se dedican a insultar, trolear o soltar barbaridades suelen tener un karma de entre 5 y 7).
En otras dinámicas, el intervencionismo del karma de forma directa por parte de la administración puede abrir el melón al "karma de pago" (suscriptores, etc.), lo cual influenciaría el volumen de spam recibidoy un aumento de la percepción de impunidad para los usuarios suscriptores, además de un acallamiento de las voces discordantes con la administración (que no con otros usuarios), una estrategia, en mi opinión, poco democrática y bastante subjetiva y totalitaria.
Continuando con el articulo www.meneame.net/story/espejismo-metropoli-modelo-ciudad-espana-olla-pr, en este artículo se va a centrar en el paso de una Red Radial a una Red Mallada Inteligente bajo demanda que permitiría reducir el numero de usos en vehiculo privado en areas poco pobladas.
Como se comentó en el articulo anterior, el debate sobre la vivienda y la sostenibilidad en España suele caer en un falso dilema: o te hacinas en una capital asfixiante con precios prohibitivos o te condenas al aislamiento de un pueblo "ineficiente" dependiendo del coche para todo. Sin embargo, la ciencia de redes y la Teoría de Grafos nos dicen que el problema no es la distancia, sino el diseño de nuestras conexiones.
El modelo actual que rige Madrid y su área metropolitana es un Grafo en Estrella o un diseño Hub-and-Spoke. En este diseño, la inmensa mayoría del tráfico, el empleo y los servicios convergen en un nodo central (el Hub, Madrid centro o Madrid Norte), o ir desde un nodo periferico a otro, es necesario pasar por el centro, o incluso hay nodos zonificados donde unos nodos tienen determinados activos (oficinas, comercios, etc) y otros son meros nodos de estancia (barrios dormitorio o ciudades dormitorio) por lo que moverse de unos a otros son horas en transporte publico o atascos en coche.

Frente a la centralización asfixiante, la tecnología actual nos permite implementar un diseño mucho más resiliente y equitativo: la Red Mallada. En este modelo, los nodos periféricos (ciudades medias, cabeceras de comarca y pueblos) están interconectados entre sí, eliminando la necesidad obligatoria de pasar por el centro para casi cualquier gestión.
La ciencia que hace posible este cambio es la Teoría de Grafos aplicada a sistemas de Transporte a Demanda (DRT - Demand Responsive Transport). Mediante el uso de aplicaciones móviles y algoritmos de optimización de rutas en tiempo real, podemos transformar la movilidad en zonas de baja densidad:
Los defensores del crecimiento ilimitado de Madrid suelen argumentar que vivir fuera es "malo para el planeta" debido a la dependencia del coche. Este argumento es sesgado y olvida factores termodinámicos y energéticos cruciales:
Madrid no necesita llegar a los 10 millones de habitantes; lo que España necesita es tener N miles de nodos conectados. Seguir apostando por la densificación extrema de la capital es condenar a la población a una pérdida de calidad de vida y salud por puro desconocimiento tecnológico o interés especulativo.
La tecnología para vivir en una red de ciudades medias, respirando aire limpio y pagando precios justos por la vivienda, ya está disponible. Solo hace falta la voluntad política de dejar de mirar obsesivamente al centro y empezar a mirar a la red. Mediante el uso de aplicaciones móviles y algoritmos de optimización de rutas en tiempo real, podemos transformar la movilidad en zonas de baja densidad.
Nota técnica: Este modelo ya se aplica con éxito en zonas de baja densidad en Suiza y Alemania mediante los llamados "Rufbus" o sistemas de transporte bajo demanda, demostrando que la eficiencia no depende de cuánta gente amontones, sino de qué tan inteligente sea tu red.

Eran protestas previsibles. Eran integristas biologicistas. Apocalípticos y casi religiosos. Pero si ya teníamos implantes para ver, oir, movernos… la inmortalidad era sólo un paso más. Evidentemente accidentes y enfermedades aun nos podrían matar, pero los biologicistas aun protestaban. Para diferenciarlos, se barajaron varios nombres: Ciborgs, Inmortales... pero al final cuajó Tratados.
Tras el accidente del tren, muchos heridos necesitaron un transplante o donaciones de sangre, que cada vez había menos. Por presiones de los integristas, los protocolos priorizaban a los no Tratados.
menéame