Estimados meneantes, les escribo desde mi retrete para preguntarme si todos hemos recibido el mensaje de Pável Dúrov, el dueño de Telegram.
Yo lo recibí ayer y desde entonces lleva dándome vueltas en cabeza, pues me parece una locura.
¿Es legal que el dueño de una App utilice el canal de Notificaciones de Servicio (Service notifications se llama literalmente), para meternos a todos un mensaje directo de propaganda política?
Yo no estoy suscrito a ningún canal de difusión de opiniones de este señor.
¿Pueden ahora los dueños de Carrefour, de Basic-Fit, de Grin Tinder (ejem) o de Duolingo, por poner algún ejemplo entre miles posibles, pueden insisto tomarse la libertad de usar sus apps para escribirme lo que les salga del higo? ¿Aceptamos y entramos al para mi absurdo debate, de que los mensajes de protección civil eran una intolerable injerencia en mi teléfono, en mi vida e intimidad y ahora no pasa nada porque un oligarca ruso nos regañe en privado a todos porque las políticas democráticas de nuestro país no le gustan? ¿Con que no piten los mensajes ya cuelan o como va esto?
¿Esta actuación es conforme a las leyes españolas de publicidad y servicios de la sociedad de la información, a la ley de servicios digitales europea o a las normativas sobre privacidad?
Sabios y abogados tiene Menéame, a los que solicito humildemente su opinión, porque vaya tela...
Ya es conocido de sobras, pero el mensaje en cuestión es este:

Selección de gráficos desastrosos de las últimas semanas.

Gráfico de sectores de La Razón realizado a ojo, pero con un mal ojo.

Gráfico de El Economista sobre la evolución del SMI donde nadie se ha percatado que el valor para 2025 no es 1.134 sino 1.184 (¿cómo puedes poner un porcentaje de subida si el valor no cambia?).

Gráfico de Expansión donde rotular como 1% el crecimiento de España en 2027 cuando en realidad es 1,9%.

Este gráfico con truncado de la escala vertical del INE duele mas por ser de un organismo que se supone serio y ser con unos valores que no justifican ese recurso.



Y una selección de gráficos sobre encuestas electorales donde se ve clara que la ausencia de proporcionalidad es totalmente intencionada.
¿Qué nos ha pasado? Hemos pasado de tener políticos como Pablo Iglesias que iba a debatir al canal de ultra derecha de Intereconomia y a donde fuera, a un Pablo Iglesias que le echa en cara a un youtuber a quien tiene que invitar y a quien no a su podcast.
Una izquierda que usó las redes sociales para crecer y que ahora quiere restringir el uso de esas mismas redes sociales.
Una izquierda que no sabe captar el voto de los más jóvenes y por eso quiere limitar su acceso a redes sociales. Será porque los facha influencers le comen la tostada.
He estado flipando con los comentarios que he estado leyendo criticando al creador de Telegram por un mensaje que defendía la libertad de expresión de todos y nuestro derecho a la privacidad.
Eso que cantaban los anarquistas del bien más preciado es la libertad, hay que defenderla con fe y con valor, parece que ha quedado enterrado.
Sí, a mí también me ha puesto a parir, me han insultado, me han amenazado por Internet a través de redes sociales, foros y en meneame.net. Pero no sé me ha ocurrido pedir su cierre por orden judicial, suprimir contenidos, restringir el acceso a menores de edad.
Sí, es cierto que hay energúmenos que abusan de su anonimato pero también hay gente que ha publicado denuncias anónimas y que no se atreverían si se les obligase a identificarse cuando acceden a una red social, por temor a sufrir más represalias de las que sufre el día a día.
Hemos asumido que el sistema que tanto se burla de nosotros y que es de derechas, tiene que protegernos de la mínima agresión por muy nimia que sea. Si no opinas como yo, eres un fascista.
¿No es suficiente con el botón de ignore, block o report? Puedes ver videos en YouTube o en Odysee. Puedes escribir en X o Bluesky o en los comentarios de algún blog o foro.
Esa era la grandeza de Internet o era.
menéame