[c&p]El padre Fortea, que es exorcista autorizado, certifica que el demonio existe, mal que le pese a cierta Iglesia. Ha liberado a unos cuantos de su influjo de azufre. El párroco de Nuestra Señora de Zulema, en Villalbilla (Madrid), participó el miércoles en una mesa redonda sobre Verdaguer celebrada en CaixaForum.