El despropósito en el Servicio Andaluz de Salud y en la Consejería andaluza de Salud, dirigida por el dirigente del Partido Popular, Antonio Sanz, suma un nuevo capítulo en su ya estrepitoso historial reciente. Hombres andaluces están recibiendo cartas formales desde el SAS para “invitarles personalmente” a “participar” en el programa de detección precoz del cáncer de cuello de útero, “uno de los tipos de cáncer más comunes entre las mujeres en todo el mundo” (y exclusivo en ellas).
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etiquetas: consejería , andaluz , salud , cartas , hombres , cribados , cáncer , útero
Lucharemos por el derecho de los hombres a tener útero.
aunque no sea culpa de los romanos.
- Porque quiero ser una mujer, desde ahora quiero que me llaméis Loreta. Es mi derecho como hombre.
- ¿Por qué quieres ser mujer, Stan?
- Porque quiero tener hijos.
- ¡Pero si no tienes matriz!
La vida de Brian (1979)
Edit: No había visto tu comentario #9
A Luis la invitación no le hizo puta gracia.
No hace falta fijarse mucho para darse cuenta de ello.
Por cierto, alguien más arriba ha dado a entender que no era para tanto, que es un error de registro, ¡sólo faltaría que no hubiera sido un error y que esas cartas las hubieran mandado con la convicción de que los hombres tienen útero!. Al margen de lo cuál, digo yo, que qué mínimo que tener el registro actualizado y en condiciones. Pero se ve que debe de ser mucho trabajo. Lo dicho, la derecha de este país, qué gran gestora.... Si es que no se puede hacer más el ridículo.
Es para que lo autoricen, sus maridos... ¿para qué se van a molestar en enviarlo, a mujeres sin criterio, o sucias feministas solteras, que deberían estar todas, exiliadas?
Y si son viudas, pues al pobre marido, que la sacó adelante, y gracias al cual, recibe su pagüita todos los meses...aunque no esté, pues que vengan, en representación suya...
A ver si nos ponemos a pensar, un poquito, al menos, en lo que votamos, la próxima vez, viendo el hedor que gastan...
Ya me parece querer vender cualquier cosa como noticia.
Que se monte este campañote con una anécdota no puede ser más sensacionalista.