Sin embargo, el martes, la aparición de un bogie, una parte del chasis inferior de un tren, del que no se había informado antes —sumergido parcialmente en un arroyo que fluye por una zanja empinada a unos 270 metros de la vía— ha dado una posible nueva pista a los expertos sobre la causa de la tragedia. La gruesa estructura, que un fotógrafo de The New York Times captó el martes por la tarde, no había sido marcada ni acordonada por los investigadores del gobierno y tampoco había sido dada a conocer anteriormente por las autoridades.