Recientemente ha ganado fama mundial el caso del niño Liam Conejo Ramos, usado por ICE como cebo para detener a su padre y mandarlos a ambos a un campo de concentración de inmigrantes en Texas. Un juez ha ordenado ponerlos en libertad, con un auto judicial tan bien escrito, que lo voy a traducir para quien quiera disfrutar de él:
Ante este tribunal está la petición de protección del gran escrito de habeas corpus del solicitante de asilo Adrián Conejo-Arias y su hijo de cinco años. Piden tan sólo un mínimo de debido proceso e imperio de la ley. El gobierno ha respondido.
El caso tiene su génesis en la búsqueda mal concebida e incompetentemente ejecutada de cuotas diarias de deportaciones, incluso aunque aparentemente requiera traumatizar a niños. Este tribunal y otros envían de manera habitual a indocumentados a prisión y ordena que se les deporte, pero siguiendo los cauces legales.
También resulta aparente la ignorancia del gobierno de un documento histórico llamado la Declaración de Independencia. Thomas Jefferson, de treinta y tres años, enumeró quejas contra un aspirante a rey autoritario sobre nuestra naciente nación. Entre otras estaban:
1.- "Ha enviado aquí a tropeles de agentes para acosar a nuestra gente".
2.- "Ha fomentado la insurrección doméstica entre nosotros".
3.- "Por acuartelar a grandes cuerpos de tropas armadas entre nosotros".
4. "Ha mantenido entre nosotros, en tiempos de paz, ejércitos en pie sin el consentimiento de nuestros cuerpos legislativos".
"Nosotros el pueblo" estamos oyendo ecos de esa historia.
Y luego está ese puñetero inconveniente llamado Cuarta Enmienda: No se violará el derecho de la gente a la seguridad en sus personas, casas, papeles, y efectos contra pesquisas y aprehensiones injustificadas, y no se emitirán órdenes sino mediante causa probable apoyada por juramento o afirmación, y que describa particularmente el lugar do pesquisar y las personas o cosas que aprehender.
Una lección de Educación para la Ciudadanía para el gobierno: las órdenes administrativas emitidas por el poder ejecutivo para sí mismo no pasaban el filtro de la causa probable. Esto se llama "el zorro cuidando del gallinero". La Constitución requiere de un cargo judicial independiente.
En consecuencia, este tribunal falla que la Constitución de estos Estados Unidos se impone a la detención por parte de la administración del solicitante Adrián Conejo Ramos y su hijo menor, L. C. R. Se ESTIMA la petición del gran escrito y la liberación de la detención de conformidad con el presente auto.
Observar el comportamiento humano confirma que, para algunos de nosotros, la pérfida ansia del poder irrestricto y la imposición de la crueldad en su búsqueda no conocen límites y están exentas de decencia humana. Y al cuerno el imperio de la ley.
Por último, los solicitantes pueden, por causa del arcano sistema de inmigración de EE.UU, volver a su país de origen involuntariamente o mediante la autodeportación. Pero eso debería ocurrir a través de una política más humana y ordenada que la que ahora impera.
Filadelfia, 17 de septiembre de 1787: "Bien, doctor Franklin, ¿qué tenemos? Una república, si podéis conservarla."
Con un dedo judicial en el dique constitucional,
así SE ORDENA.
Firmado,
Fred Biery, juez de distrito de los EE.UU.

Crédito: Un viandante.
Mateo, 19:14
Juan 11:35
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