Relacionado: www.meneame.net/m/actualidad/accidente-adamuz-consecuencia-liberalizac Este envío tiene varios votos negativos. Asegúrate antes de menearEl accidente de Adamuz: ¿consecuencia de la liberalización ferroviaria en España?
Este accidente demuestra que la liberalización del sector es un desastre. Prioriza la lógica de mercado y los beneficios privados por encima de la seguridad de los pasajeros y la garantía de un servicio público esencial. La competencia ha bajado precios y aumentado la oferta, pero a costa de saturar una infraestructura no preparada, generando un caos sobre raíles que compromete la viabilidad del sistema. En lugar de fomentar una mejora sostenible, ha derivado en una guerra de precios que reduce ingresos y desincentiva inversiones en seguridad.
#42 Sí se dan en todos los sitios donde hay empresas globales, mercados abiertos y competencia por directivos, lo que pasa es que miras solo donde te conviene. No es “desproporcionado”, es proporcional al tamaño, al impacto y al riesgo del puesto. Lo absurdo es pretender que dirigir una multinacional se pague con la misma vara que un empleo medio, eso sí que no se da en ningún sitio serio.
#4 hay autoconsumo, lo que no hay es pequeño autoconsumo pero regantes y desaladoras con plantas a red de más 100 kW pueden pasar del ciento en la península, sin contar las islas que disparan la cifra.
#6 También es cierto que la mayoría de personas preferirían vivir en un cuchitril de 20 m2 en el centro de Barcelona o Madrid que una casa solariega en Zamora.
Aseguran que "va a crear un coste exorbitante y nuestros clientes no pueden absorberlo"
Cuando votaban por Trump pensaban que los aranceles con los que amenazaba a medio mundo era un farol? Pensaban que los aranceles no les iban a afectar? Estamos ante otro caso de leopardos come caras?
#114 Lo que dices en tu primer mensaje es rotundamente falso y ninguna de las noticias que aportas lo avala.
Y solo por puntualizar, buscar eliminar lo que en España llamaríamos negociaciones sectoriales (paritarias en Argentina) no es ni de cerca, equivalente a prohibir subidas salariales.
Este accidente demuestra que la liberalización del sector es un desastre. Prioriza la lógica de mercado y los beneficios privados por encima de la seguridad de los pasajeros y la garantía de un servicio público esencial. La competencia ha bajado precios y aumentado la oferta, pero a costa de saturar una infraestructura no preparada, generando un caos sobre raíles que compromete la viabilidad del sistema. En lugar de fomentar una mejora sostenible, ha derivado en una guerra de precios que reduce ingresos y desincentiva inversiones en seguridad.