#22 En Catalunya tuvimos cierta ilusión de nacionalismo antifranquista, lo que te colocaba en el extraño lugar de nacionalista de izquierdas.
Pero eso, una ilusión. Ese nacionalismo happy ha acabado en Aliança Catalana o los lerdos que siguen al Puigdemont, que es como el capitán del Costa Concordia en versión político.
#14 Ese catalán es quien vendió a mis abuelos, militantes de ERC. Y es sorprendente que otros catalanes me la hayan vuelto a colar a mi casi un siglo después.
Cada uno tiene derecho a sentirse de la comunidad que quiera. Mi tradición viene de la izquierda catalana, de abuelos militantes de ERC. Y como la mayoría de los republicanos catalanes, hemos visto que la cagamos profundamente con el procés.
La verdad es que en el momento del procés, del 1-O, me enganché con mucha gente en Menéame porque avisaban de donde iba a acabar esto. Y fui tonto, no lo vi venir.
Había cierta parte del independentismo catalán que nos creímos que se podía montar un país mejor, sin depender de las estructuras de la ultraderecha que están dentro del Estado español, Y joder, hostión brutal.
Disculpas a la izquierda española. Tenemos mucho más en común con vosotros que con esta basura que ahora pretende defender el catalanismo.
#7 Pues a mí me pasó lo contrario. He estado en Moldavia y Transnistria y en Moldavia me encontré a muchas personas que decían que hablaban rumano y querían unificar el territorio (de hecho la región rumana que toca con Moldavia, se llama también Moldavia). Por otro lado, en Transnistria marginaban fuertemente a la gente de habla rumana.
Pero bien, es mi experiencia después de pasar 6 días ahí, no un dato incontestable. Simplemente me ha sorprendido tu comentario porque en mi mente era al revés.
#24 No creo que lo hayas hecho, de hecho te he contestado a ti y también te he votado positivo porque me pareces de la poca gente que comentaba sin mala hostia, y he ido a complementar tu comentario.