Una piedra en el zapato que es uno de los quebraderos de cabeza de Pedro Sánchez. La OTAN y la UE han fijado como prioridad el aumento de recursos. Sus socios de gobernabilidad, sin embargo, rechazan el incremento de gasto militar, lo que deja maniatada a La Moncloa en el Congreso, pues tendría que echarse en manos del PP para aprobar cualquier asunto en esta materia que llevara a la Cámara Baja. La apuesta del Ejecutivo, atrapado en esta situación de tener que cumplir con sus compromisos mientras trata de esquivar vetos de sus aliados