El trabajo ha demostrado en ratones que el envejecimiento produce cambios en el microbioma que empeoran la memoria. Podría ser parte de la explicación de la demencia y su causa principal, el alzhéimer. Se han presentando varias formas de cambiar el microbioma envejecido y así recuperar la capacidad para recordar. Pusieron ratones jóvenes y viejos a convivir en los mismos habitáculos. Un mes después, los animales de menos edad ya presentaban un microbioma similar al de los mayores y, como ellos, tenían también problemas de memoria.