Los políticos españoles desaparecen para participar en ‘El Juego del Camelar’, una competición donde tendrán que sortear diversas pruebas si quieren conservar su vida… su vida política. Se verán obligados a superar el juego de los escaños, donde tienen que apoltronarse en uno si no quieren quedar eliminados, saltar a la comba o jugar a la versión del escondite inglés llamada ‘Un, dos, tres, te imputo otra vez’.