Uclés, con gorra de piedra (también decía Umbral que Machado tenía sombrero de piedra), con boina de la España eterna como la garrota de la España eterna, lleva una especie de tapón en la cabeza para que no se le vaya el purismo ideológico, y no tanto para que no se le vayan las musas, que quizá no conoce o confunde con pelusas flotantes. Después de señalar al evento, o a los contertulios, como a herejes calvos, como a pollaviejas descapulladas, como a occipucios indecentes por desnudos o cientifistas, Uclés no sólo se borró del evento...