Según publica el Washington Post, la inteligencia rusa alertó sobre la caída de apoyo a Viktor Orbán. Se habrían barajado escenarios para influir en los comicios, incluso un falso atentado para desestabilizar y favorecer al gobierno. Expertos advierten que estas maniobras pueden manipular la opinión pública y dañar la confianza electoral. Aliados occidentales piden transparencia ante los vínculos de Orbán con Moscú. Más:
bit.ly/4bXERBH