El campeón del torneo recibió el premio máximo: 4.150.000 dólares australianos brutos, que al cambio actual equivalen aproximadamente a 2,44 millones de €. Al tener residencia fiscal en España, está obligado a declarar en el IRPF los premios obtenidos en el extranjero. La tributación se realiza conforme al sistema progresivo del IRPF, cuyo tipo marginal máximo se sitúa en torno al 45%. De este modo, del premio bruto de 2,44 millones de euros, la retención fiscal rondaría los 1,1 millones de €, dejandole una ganancia neta de 1,34 millones de €