Un agente de IA diseña una CPU RISC-V desde 0 y en solo 12 horas, lo que los ingenieros tardarían hasta 18 meses. La CPU llega a 1,48 GHz y rinde como un Intel Celeron SU2300 de gama baja de 2011. Se le pedía que funcionase mínimo a 1,6 GHz, pero el resultado final sólo llega a 1,48 GHz, nada mal. Con esta baja frecuencia logró conseguir 3.261 puntos en CoreMark.