La Policía israelí impidió el paso a la iglesia del Santo Sepulcro, en la Ciudad Vieja de Jerusalén, al jefe de la Iglesia católica en Tierra Santa, el cardenal Pierbattista Pizzaballa, cuando se dirigía a oficiar la misa del Domingo de Ramos, según informó el Patriarcado Latino de Jerusalén. “Por primera vez en siglos, se impidió a los jefes de la Iglesia celebrar la misa del Domingo de Ramos en la iglesia del Santo Sepulcro”, recoge el comunicado. Los agentes detuvieron a Pizzaballa junto al Custodio de Tierra Santa, Francesco Ielpo.