Un islote que parecía insignificante emergía en las aguas de Loch Bhorgastail, en la isla de Lewis, Escocia. Nadie imaginaba que bajo esa superficie se ocultaba una gigantesca estructura de madera de más de cinco milenios de antigüedad, anterior a Stonehenge y levantada por comunidades cuya complejidad asombra a la ciencia actual. El hallazgo, logrado por un equipo de las universidades de Southampton y Reading, reescribe la historia de la ingeniería y la organización social en la prehistoria europea.
1 : Es interesante, pero el texto un poco exagerado, para construir un islote en un lago poco profundo tampoco es que requiera ingeniería aeroespacial, tan solo un mínimo de organización y mucho...