Ángel y Sofía iban siempre al Viña Rock, pero este año no. Lo que empieza como una decisión personal acaba destapando uno de los mayores conflictos recientes en la música en España: el boicot al festival. Durante años, el Viña fue mucho más que conciertos; era comunidad, identidad y parte esencial de Villarrobledo. Pero todo cambia cuando salen a la luz sus vínculos con el fondo de inversión KKR, señalando el inicio de una protesta que sacude a artistas, público y al propio pueblo.