Entre 2008 y 2025 el parque inmobiliario creció en torno a dos millones, pero ese crecimiento no se repartió de forma simétrica. Quienes sólo tenían un domicilio redujeron su peso en 2025 un 3,7%, pero los que tenían dos crecieron un 8,1%. A partir de ese umbral, se produce una escala ascendente: los que tenían tres subieron un 22,5%; los de cuatro, un 32,2%; los de cinco, un 43,1%; y aquellos con entre seis y diez activos, un 51,6%. En el caso de los grandes tenedores, el incremento fue del 35,3%.