Su primera hoja de reclamaciones... y además, también recibió la visita de la Policía. En su pescadería había colgado un cartel en el que anunciaban que abrían ostras y, no contenta con este aviso, una pareja le preguntó directamente: "Perdona, ¿abrís ostras?". Ella asintió y después le preguntaron que cuánto cobraba por abrirlas. "Nada", respondió ella. Pero cuál fue su sorpresa cuando pasados unos minutos se volvieron a presentar allí con unas ostras compradas en el Mercadona. "Perdona, pero solo abrimos ostras compradas aquí"