Tanto la parroquia de San Andrés Apóstol como Cáritas parroquial han permanecido abiertas hasta el momento para quienes necesiten ayuda, al igual que el pabellón municipal, donde se ubicaron los heridos más graves, y el coro de la Asociación “Virgen del Sol”, donde han ido atendiendo a pasajeros “ilesos”. El sacerdote, que llegó hasta el lugar pocas horas después del accidente, aseguró que se están viviendo momentos difíciles, “familiares buscando entre los heridos donde el nerviosismo era latente a la misma vez que el asombro de no creerse...