Según informes, la refinería y terminal petrolera de Ras Tanura, en Arabia Saudí, fue atacada por un dron, lo que obligó a Aramco a detener sus operaciones en la zona. La instalación, una de las más grandes y estratégicas del reino saudita en materia energética, sufrió un incendio en su complejo de procesamiento tras el ataque. Las autoridades afirman que el incendio fue controlado y que no hay víctimas confirmadas, pero el incidente ha despertado la preocupación por las infraestructuras energéticas críticas de la región.