Zerzura, cuyo nombre puede traducirse como el “Oasis de los pájaros”, aparece en textos árabes medievales como una ciudad blanca, rica y misteriosa. Una expedición avalada por la Sociedad Geográfica Española ha reabierto el enigma del origen del mítico oasis blanco de Zerzura. Durante siglos, este enclave legendario ha sido buscado sin éxito en los desiertos de Egipto, pero esta nueva investigación sitúa su posible inspiración mucho más al sur, en una región remota del norte de Chad, donde se encuentran los lagos de Ounianga.