Los neveros no son cosas nuevas, sino de toda la vida. Recomiendo hacer visitas a la montaña de Alicante desde Ibi a Alcalá de la Jornada, donde abundan desde hace siglos.
#43#51#39 La verdad es que de ese tema no tengo ni idea. Me limite a preguntarle a la IA y me dijo esto:
En Alemania, el órgano principal con competencias de transporte es el
Ministerio Federal de Digital y Transporte (BMDV), que formula la política nacional y supervisa la infraestructura, mientras que agencias federales como la Bundesnetzagentur (Agencia Federal de Redes) regulan aspectos como ferrocarriles y telecomunicaciones, y la BFU investiga accidentes aéreos, mostrando una estructura federalizada donde el nivel federal y los estados (Länder) comparten responsabilidades.
#3 Venía a decir lo mismo que #5 el virus no es totalmente vulnerable y esconde su ácido nucleico desnudo dentro de los nervios, en cuanto tiene ocasión vuelve a infectar.
Si las políticas sanitarias de cierto partido no quita las vacunas de la viruela puede que en pocas décadas casi no haya personas con demencias al llegar a la vejez.
En cuanto al estudio, ni planificándolo de forma estricta hubieran conseguido reproducir esas condiciones fortuitas tan favorables para este.
#54 Apuesto a que el fascista al que se le ocurrió que podrían robar niños de Groenlandia obligando a las madres a contar al revés en danés ha presumido de ello alguna vez. Eso sí, no públicamente.
#9 Pues yo me tendré que poner las pilas, porque si pincho, no tengo ni idea de como se usa el kit ese que traen ahora en lugar de la rueda de repuesto.
#1 Creo que ningún animal desea que lo encierren contra su voluntad. Desde luego, ellos no han consentido en permanecer cautivos para servirnos de entretenimiento. La situación de los animales es equivalente a la de los esclavos. Están sometidos al estatus de propiedad y los tratamos como meros recursos para satisfacer nuestras necesidades y deseos.
Los neveros no son cosas nuevas, sino de toda la vida. Recomiendo hacer visitas a la montaña de Alicante desde Ibi a Alcalá de la Jornada, donde abundan desde hace siglos.