#11"La Policía Local de Tías detuvo a la pareja por un delito de allanamiento de morada después de argumentar que "habían entrado en la vivienda porque no tenían dónde ir y no podían quedarse en la calle" `...
Ante esto, los agentes procedieron a su detención y registraron la mochila que portaban, que tenía un taladro, tres cilindros de cerraduras, una palanca metálica y diversas herramientas, probablemente utilizadas para forzar la ventana por la que accedieron al interior de la vivienda."
Según ellos sí lo eran, y las herramientas son propias de ese "oficio".
#1 Estoy de acuerdo contigo pero con matices. El problema no sólo es de los inmigrantes que vienen sin medios, sin papeles y sin trabajo. El problema también son los inmigrantes que vienen sin ánimo de integrarse.
Yo puedo entender perfectamente que un maliense no quiera aprender a bailar sevillanas o no le guste el gazpacho. Es su derecho, faltaría más. El problema para mí es cuando ese maliense, por poner un ejemplo, se empeña en que respetemos sus días de fiesta. O su costumbre de encerrar a las hijas en su casa cuando cumplen los catorce años. O cuando exigen que los restaurantes cierren durante el día en el Ramadán.
No debemos imponerles nuestras costumbres, pero tampoco tenemos que plegarnos y aceptar las suyas. Y eso es lo que ocurre con una inmigración desbocada. Mira lo que ha pasado en los países donde hay una mayoría significativa de inmigrantes, normalmente agrupados en zonas geográficas concretas. Se generan las llamadas "zonas no go". Y que no digan que esto no existe porque ya se daba incluso en barrios españoles de toda la vida, como las Tres Mil Vivienda de Sevilla.
Por otra parte tenemos lo que ocurre en Francia, donde inmigrantes de segunda o tercera generación, es decir, hijos y nietos de inmigrantes, nacidos en Francia y que no han conocido otra cosa no se sienten franceses.
No digo que la culpa sea exclusivamente suya. Esto tiene un trasfondo social bastante complejo, pero los resultados son los que son.
"La cuestión, amigos, es que hay cien perjudicados, que son los que tenían las participaciones legítimas, pero hay también veinte beneficiados, que son los que tienen una participación que nunca hubiese llegado a sus manos de haberse hecho todo correctamente.
Si se pudiese determinar qué participaciones son las legítimas y cuales no lo son, se podrían anular las inválidas. Pero mucho me temo que, jurídicamente, esto sea imposible, o muy dificultoso, por lo que no es posible saber si la participación que llevas en la mano es de las legítimas o no, y casi nadie puede decir a ciencia cierta si es uno de los 100 perjudicados o de los 20 beneficiados."
Dos cosas a detallar. Por lo que tengo entendido, las participaciones de lotería o basadas en la lotería funcionan al revés de lo que pensamos. Cuando tú sorteas algo primero tienes el premio y luego vendes las papeletas, aquí es al revés. Primero vendes las papeletas y luego compras el premio (los décimos). En principio todas las papeletas fueron vendidas legalmente, es decir, todas llegaron a manos de sus propietarios con todo derecho. El problema vino al no comunicar a la administración de lotería la venta de ese talonario y no comprar los decimos correspondientes.
Por otra parte explicaban en un hilo de X que cada talonario, y cada participación, va asociado a un décimo concreto. Esa asociación la hace el propio lotero, por lo que sería fácil determinar que papeletas fueron consignadas y cuales no. La cuestión sería si al tratarse, presumiblemente, de un error esas papeletas deberían ser invalidadas o si ese error debería ser asumido por todos los participantes y repartir el premio.
Todo inmigrante que haya entrado de manera ilegal/irregular debería ser expulsado.
¿Hace falta mano de obra*? Pues contratos en origen. Que la persona que venga tenga asegurado un modo de ganarse la vida. Si además lo puede hacer con un contrato de alquiler o residencia ya concertado mejor que mejor. Lo que no se puede es llegar a las bravas, con una mano delante y otra detrás y ver si hay suerte y puedes buscarte la vida. De ese modo o acabas explotado, o acabas en una mafia del top manta, o forzada a la prostitución.
* Lo de que hace falta mano de obra habría que mirarlo también. Obviamente no se puede obligar a un administrativo parado a varear aceitunas, pero habría que ver los salarios, jornadas y demás. Si son dignos y aún así los españoles no los quieren entonces se contratan extranjeros, pero primero hagamos que merezca la pena para los nacionales.
#39 Yo me he limitado a copiar, textualmente, lo que pone el INE.
#34 Das por hecho que esos nacimientos se van a reducir, y das por hecho que la población inmigrante no va a aumentar.
Por supuesto no es algo que vaya a ocurrir a corto plazo. Yo no digo que en diez o quince años haya más extranjeros o hijos de extranjeros que nacionales, digo que es una tendencia que creo está más que demostrada.
"Se conoce como hiperhidratación o intoxicación por agua al síndrome y cuadro clínico que ocurre cuando hay un hiperexceso de agua en el cuerpo.
Sucede cuando se consume más agua de la que se puede eliminar. En condiciones normales, una persona sana en la que la hipófisis, los riñones y el corazón funcionan sin problemas puede beber hasta 4,5 litros de agua al día, a razón de 1 litros (máximo) por hora."
#2 Fíjate la que ha denunciado ahora a Adolfo Suárez, catorce años después de su muerte acusándolo de unos delitos cometidos, presuntamente, hace treinta años. ¿Qué prueba podrá presentar, aparte de su testimonio? ¿Tenemos que creerla? Entonces apliquemos lo mismo a Elisa Moliaá y condenemos, aunque sea sólo socialmente, a Errejón por ser un agresor sexual.
#3 En cambio el genocidio del terrorismo machista con sus cientos de miles de mujeres asesinadas por sus parejas cada año en España es un problema real, ¿verdad?
Exagerarlo y reducirlo al absurdo no te va a servir de nada. No son millones, son miles y eso es indiscutible. Y que haya denuncias falsas, que como las meigas haberlas haylas, no significa que no las haya reales. Y absolutamente nadie las niega.
#15 Eso depende de lo que consideres "antifascismo". Es como con el feminismo. Yo, por ejemplo, me considero feminista porque defiendo la igualdad entre sexos, pero soy antifeminista institucional porque lo considero discriminatorio para con el hombre. Pues con el antifascismo pasa igual. La inmensa mayoría de nosotros somos antifascistas porque estamos en contra del fascismo, pero del fascismo real. Del fascismo encarnado por Mussolini, del fascismo dictatorial, no del "fascismo" que denuncia la izquierda y que es todo aquello que no coincida con sus principios e ideas.
En resumen, muchos somos antifascistas pero no toleramos que nos incluyan en grupos como "los antifas", por ejemplo, cuyos métodos e intolerancia difieren muy poco del fascismo.
Ese ha sido el problema desde el principio. No conozco a ningún hombre que esté en contra del feminismo -mismos derechos para hombres que para mujeres- pero sí a muchísimos, entre los que me encuentro, que rechacen frontalmente el "feminismo institucional" que supone una clara discriminación entre sexos y aboga e incita al enfrentamiento.
Yo estoy tan desengañado que ya no suelto un euro. Mira que en las campañas de recogida de alimento me he llegado a dejar 30€, sobre todo en comida infantil, que es lo que me decían que más falta hacía y que menos recogían, pero es que ya no me creo nada. Hay una mafia de mendigos. Ves a indigentes subirse a coches de lujo. Ves a gente tirando a la basura la comida que les dan en Cáritas o incluso a la puerta del supermercado. Ves a organizaciones, como Revuelta, quedándose con el dinero de las donaciones por la DANA o directamente la ayuda pudriéndose en almacenes de los ayuntamientos. Ves a la Cruz Roja con sueldos millonarios (para los directivos) y luego no aparecen -o tarde y desde lejos- en las catástrofes locales...
Lo siento. Sé que hay gente que realmente lo necesita, pero como rezaba el chiste, "No me fío de la mitad de la cuadrilla, y sólo estamos tú y yo", le dijo el padre al hijo.
Algunos parecen pensar que en el 36 un grupo de militares se despertaron un día y pensaron "Pues hace bueno para intentar dar un golpe de estado...". Sin ánimo de justificar nada, en la década de los 30 había un clima de crispación política y social. Recordemos "la revolución del 34"; la declaración de independencia de Cataluña en el 31; la quema de conventos del 31; los enfrentamientos armados, con resultados mortales, en esa época. ¡Coño, a Calvo Sotelo lo mataron días antes del golpe de estado!
Con esto lo que quiero decir es que la guerra civil no fue algo que surgiera de pronto, que no se viera venir. Había un ambiente de enfrentamiento que presagiaba que algo iba a ocurrir. Hoy por hoy no hemos llegado a esos niveles, ni creo que fuese posible llegar a la misma situación, pero a eso es a lo que se referían los Meconíos cuando cantaban "Vamos a volver al 36". No era una incitación, ni un deseo ni un anhelo, era una advertencia de a qué nos están empujando algunos políticos.