Una víctima de abusos sexuales logra probar que existía una dinámica de abusos en la iglesia tinerfeña gracias a una grabación al fallecido obispo Bernardo Álvarez en 2024
Este es el principal problema de la iglesia. Gentuza se te puede colar en cualquier gremio, es obvio, pero sabiendo que tienes delincuentes sexuales en tus filas, sabes quienes son, si en vez de llevarles ante la justicia para que coman trullo y limpies tu organización de chusma, los encubres, entonces eres tan cómplice como ellos y te conviertes en la misma mierda.
Y a esta gente les pagamos los sueldos con dinero público.