#1 Un colega mío también da fe de la letalidad de los equivalentes cubano y nicaragüense. Me dice también que en Nicaragua lo venden en bolsas como las antiguas en que se vendía la leche aquí antes de los tetrabricks
#1 A mi me pasó cuando tenía 16 años. Un día le dije a mi viejo que dejaba de estudiar, que me aburria. Mi viejo me dijo que sin problemas. Yo pensé "hostias, por qué no lo dije antes". Al día siguiente me despertó a las seis de la mañana y a las 7 me plantó en una obra en la que el encargado era colega suyo. Yo dije que esa no era la idea, pero mi padre me dijo que SÍ era la idea. Llegué a tiempo al Instituto
#8 Viendo la edad y el estado del abuelo, igual la opción (que siempre me ha gustado, le llega un poco tarde. No te puedes gastar el dinero en juergas, drogas y alcohol, no te puedes comprar coches pijos porque no puedes conducir...
#5 Lo sé, pero se puede intentar por maltrato psicológico al haberle demandado por la pensión en el estado en que se hallaba el padre; un buen informe psicológico sería mano de santo. De momento y aunque no lo consigas, le das bastante por saco una vez que estés muerto, obligándole a una reclamación judicial