No sé si será igual en otros sitios pero de la explotación que nombra de Abrenojar solo hay que ver el nombre (Abenojar Tungsten) para empezar a vislumbrar los hilos anglosajones que están detrás...
Y seguimos sin mirar el elefante en la habitación que es la acaparación.
Imaginad la fantasía que tener en alguna ley de esas superiores y que deben regir el desarrollo de una nación algo como regulando la utilización del suelo de acuerdo con el interés general para impedir la especulación...
#8 No creo que sea cosa del sionismo, o al menos no exclusivamente.
En los procesos de fanatización se deben activar (o desactivar) ciertos mecanismos cerebrales que facilitan entrar en esas derivas. Pasa algo parecido con las sectas y la gente que cae en ellas.
#5 Toda la sanidad pública no, una parte de ella más bien. La más privilegiada y viendo sus reivindicaciones (totalmente legítimas por otra parte) la más clasista de la sanidad.