#95 Es algo objetivo, y personalmente no veo el problema en señalar a quienes con sus conductas individualistas y egoístas solo hacen que, como sociedad, demos otro pasito más hacia un lugar peor. El que quiera ofenderse por tener y expresar esa opinión pues él mismo, a otros nos ofende ver como se pierde el tejido comercial de nuestros barrios o desahucian a nuestros vecinos más vulnerables para que cuatro listos tengan cada vez más pasta y puedan vivir sin dar un palo al agua. Cuestión de prioridades, supongo.
Sobre lo de la coletilla final mientras se compran los marcos neoliberales es que ni merece la pena comentar nada...
#72 Pero dentro de los cajetines en cuestión suelen guardar juegos de llaves, de ahí mi curiosidad y mi lógica preocupación por las pérdidas que pudiera acarrear perder esas llaves para los pobres propietarios que se dedican a especular...
#14 Miren todos, aquí tenemos a otro especulador de mierda.
Nunca les oiréis hablar sobre cuántas viviendas realmente son necesarias si se usasen para vivir en ellas o el problema de acapararlas, pero siempre soltarán la estupidez (en el sentido más griego del término) de que hay que seguir construyendo...
#1 ¿Y que era antes? ¿el partido que se negó a armar el pueblo en el 36 ante el golpe militar o el que no dudó en asumir la función de partido único durante la dictadura de Primo de Rivera?
Es un pueblo que tiene sobre 8000 habitantes, ahí hay mucho silencio cómplice y gente mirando para otro lado cuando saben perfectamente que los agresores son sus familiares o amigos...
#10Así lo reivindica su hijo Alejandro 45 años después del golpe de Estado, cuando entrega a EL MUNDO documentación inédita y reconstruye ese día y los últimos años de su progenitor.
La casualidad.
#156 No hablo de eso. Me estoy refiriendo al número de viviendas, al número de unidades familiares, al ratio entre ambos números, y a las prioridades que tenemos como sociedad. O como diría aquel idiota (en el sentido griego) es el mercado, amigo.
Sobre lo de la coletilla final mientras se compran los marcos neoliberales es que ni merece la pena comentar nada...