A la derecha los colectivos le importan cuando se les puede utilizar para fines propios, ya sean mujeres con capucha, víctimas del terrorismo o activistas políticos. Si sirven a un propósito, se les utiliza. Si no, por ahí se pudran.
En este caso es el oprimido pueblo iraní, otro día el venezolano o el cubano les preocupan muchísimo. Y en cuanto les dejan de servir, les dejan de preocupar en ese mismo momento.
A la derecha los colectivos le importan cuando se les puede utilizar para fines propios, ya sean mujeres con capucha, víctimas del terrorismo o activistas políticos. Si sirven a un propósito, se les utiliza. Si no, por ahí se pudran.
Vale, ya sabemos cómo funciona ésto: cuando la derecha te acuse de algo, es de lo que ellos hacen.
Proyección, se llama. Y sabemos de sobras que ellos forman una enorme red de acoso, pero resulta curioso que sean ellos los que le ponen nombre y que además vayan de víctimas... Una vez más.
El fascismo actual no "surge", como si fuera una moda espontánea. Está siendo generosamente patrocinado por multimillonarios que además de financiarlo le dan acceso preferente a medios de comunicación y redes sociales.
Es decir, que no se ha puesto de moda porque si, o porque una gran parte de gente se haya puesto de acuerdo de forma espontánea. Se ha puesto de moda decir este tipo de cosas porque las redes sociales y medios de comunicación actuales promocionan y favorecen éstos discursos.