Si antaño las potencias coloniales utilizaron la máxima de divide y vencerás, hoy día esa táctica continúa vigente, tal y como lo reflejó la recién concluida Cumbre Unión Europea-Africa, en Lisboa, Portugal. La desarrollada Europa pretende la apertura total de los mercados africanos para, a cambio, suprimir impuestos aduanales. Este tipo de intercambio consolidaría la estructura desigual del comercio mundial, tomando en cuenta que los más industrializados barren en las economías sin condiciones para competir.