Entre otras cosas que hace 30 35 años ponías los materiales más baratos que había y no encimeras de 600 pavos el metro cuadrado, ni grifos de pescadería de 400 euros, ni abrías la cocina al salón ni ponías mil pijadas.
Y te lo dijo con conocimiento de causa por lo que he pagado yo por reformar la cocina y lo que pagó mi padre por una sosería de cocina que dejó.
#3 A mí en el último, por culpa de la versión ya antigua de Android, no me funcionaba la nueva aplicación de la Mutua Madrileña. Les eché la bronca, pero nada que hacer..
#22 Cada uno cuenta según le va. Conozco a alemanes que solo se volverían a su país si los expulsan de aquí. Finlandeses que viven a caballo entre aquí y allí y que, a la semana de estar en Finlandia, ya se quieren volver
#51 no soy ajeno a los problemas de España, ni tampoco creo que haya hecho una defensa encendida del país.
Lo que me desagrada es la falta de coherencia. Criticas al país por parte de expatriados o inmigrantes, pero no paran de llegar.
#22 pues tener los bancos llenos de dinero negro de narcotráfico, tráfico de armas, obras de arte expoliadas por nazis... eso sí es muy civilizado y muy normal, pero bueno, eso para tí no es el coño de la bernarda
#22 claro. Se lava las manos y le dice a su madre que los eche a la calle. Eres un crack. Un padrazo.
Si quieres ponerlos en la calle por tu decisión unilateral, pues haz algo. Los coges y los echas tú. No te lavas las manos.
#12 La que te cobran a ti, yo la llevo de casa siempre que me acuerdo.
Pero la bolsa de plástico de la que no me libro es de la que envuelve los macarrones, la que me dan cuando pido tomates en la frutería (de esta a veces me he librado), o la botella del aceite de plástico.
He reducido las compras en el supermercado y con eso consigo llevarme menos plásticos a casa, pero veo muy difícil llegar a cero plásticos.
Entre otras cosas que hace 30 35 años ponías los materiales más baratos que había y no encimeras de 600 pavos el metro cuadrado, ni grifos de pescadería de 400 euros, ni abrías la cocina al salón ni ponías mil pijadas.
Y te lo dijo con conocimiento de causa por lo que he pagado yo por reformar la cocina y lo que pagó mi padre por una sosería de cocina que dejó.