Aquí concurren varias circunstancias: las administraciones que tienen las competencias están en manos del PP. Dichas administraciones, que se sepa, han tenido una relación preferente con la industria del ladrillo
Y aún así, el sector no se encuentra con su tierra prometida
Entonces, a lo mejor, hay más cosas aquí, como la falta de mano de obra o el encarecimiento de los materiales. O que el precio del suelo sea un disparate, con lo cual lo que sale a mercado está orientado al target del lujo o la gama media/alta, o si no el promotor palma (mucha) pasta
En esto último, el gobierno central tiene un as en la manga: es propietario de muchos solares, se ahorra el precio del suelo, y algunos de ellos se están reasignando para construir vivienda. Es una demanda social, una necesidad y, por qué no decirlo, un tema que da rédito electoral
Pero, a cambio, no dispone de las competencias de urbanismo o de las de vivienda, así que tiene que pasar por todo el mismo papeleo que cualquier otro promotor, más la comprensible pereza de quien cree que electoralmente le deja quedar mal.
Desde mi punto de vista, ayuntamiento y comunidad deberían recuperar las viviendas que malvendió Ana Botella, sobre las que hay sentencias al respecto, y deberían usar esas parcelas para la construcción de vivienda en régimen de alquiler, a precio razonable. También deberían limitar las viviendas turísticas y, junto con el gobierno, que aquí sí que tiene más mano, limitar el número máximo de viviendas que puede poseer una empresa o fondo de inversión
Pero pide tú a unos liberales que aprueben algo así. Se abrió una tímida esperanza cuando Trump insinuó algo parecido y los de Vox corrieron a subirse al carro. Lamentablemente, unos días después cambió de idea y ahora mismo no dan los números para aprobar algo así
#4 Lo dices como si en Madrid el gobierno autonómico, que tiene las competencias de vivienda, y el municipal, que las tiene de urbanismo, se opusiesen a poner más ladrillo
Aquí concurren varias circunstancias: las administraciones que tienen las competencias están en manos del PP. Dichas administraciones, que se sepa, han tenido una relación preferente con la industria del ladrillo
Y aún así, el sector no se encuentra con su tierra prometida
Entonces, a lo mejor, hay más cosas aquí, como la falta de mano de obra o el encarecimiento de los materiales. O que el precio del suelo sea un disparate, con lo cual lo que sale a mercado está orientado al target del lujo o la gama media/alta, o si no el promotor palma (mucha) pasta
En esto último, el gobierno central tiene un as en la manga: es propietario de muchos solares, se ahorra el precio del suelo, y algunos de ellos se están reasignando para construir vivienda. Es una demanda social, una necesidad y, por qué no decirlo, un tema que da rédito electoral
Pero, a cambio, no dispone de las competencias de urbanismo o de las de vivienda, así que tiene que pasar por todo el mismo papeleo que cualquier otro promotor, más la comprensible pereza de quien cree que electoralmente le deja quedar mal.
Menos comprensible es ver que ayuntamiento y comunidad también disponen de suelo público, pero no se está destinando a esto. Y se entiende menos cuando ves noticias como esta de vez en cuando: www.periodicohortaleza.org/el-ayuntamiento-cedera-una-parcela-de-sanch
Desde mi punto de vista, ayuntamiento y comunidad deberían recuperar las viviendas que malvendió Ana Botella, sobre las que hay sentencias al respecto, y deberían usar esas parcelas para la construcción de vivienda en régimen de alquiler, a precio razonable. También deberían limitar las viviendas turísticas y, junto con el gobierno, que aquí sí que tiene más mano, limitar el número máximo de viviendas que puede poseer una empresa o fondo de inversión
Pero pide tú a unos liberales que aprueben algo así. Se abrió una tímida esperanza cuando Trump insinuó algo parecido y los de Vox corrieron a subirse al carro. Lamentablemente, unos días después cambió de idea y ahora mismo no dan los números para aprobar algo así