En solo una semana, el humo de los incendios forestales en Canadá viajó más de 7,000 kilómetros, tiñendo de gris los cielos de Europa. Irlanda, Reino Unido, Francia, Alemania y hasta Grecia. Los fuegos, que ya arrasaron casi 20,000 km², liberan tanto carbono como algunos países enteros en un año. ¿El origen? Sequías, temperaturas récord y decisiones humanas que se repiten cada verano.