#27 No, no será mejor. Será perpetuar el sistema que nos ha traido a este punto. Es decir, los sueldos seguirán bajando en poder real, la miseria aumentando, los pobres más pobres...
Es la izquierda progre la que ha abandonado la revolución para convertirse en posibilista.
#22 La libertad de flujos migratorios no es sino un eufemismo para decir miseria en los paises de origen. Miseria causada s su vez por los mismos ricos y empresas que se benefician de esa libertad de flujos migratorios, que no se libertad, sino necesidad.
Y la izquierda progre haciendo el trabajo ideológico, disfrazando de mera libertad lo que es miseria y necesidad.
#19 Sin duda.
Y la realidad seguirá siendo así si cada vez que hay escasez de mano de obra y por tanto, aumenta la capacidad de presión y negociación de la clase obrera, traemos unos millones de fuera que anulan esa capacidad de presión.
Lo que es ridículo es pretender que aumente la calidad de vida de las clases desfavorecidas importando mano de obra.
Lo que es obtuso es mantener desde la izquierda apoyo a sistemas migratorios que benefician a los ricos exclusivamente y crean un ejército industrial de reserva, que decía Marx.
Por eso la CEOE está contenta, Aznar está contento y el Ibex 35 está contento.
La macroeconomía (es decir, ricos y sus empresas) va de puta madre, los trabajadores ya si eso.
Que siga la izquierda progre haciendo el trabajo ideológico a los ricos, le irá de puta madre.
#7 Bueno, puede que no escogiera bien qué estudiar, pero el hecho es que ha "estudiao" (entendiendo como estudiar alcanzar una titulación superior).
Y yo la cara se la veo bastante bonita, aún manchada de estar en la mina...
#1 Realmente a quienes se la suda es a toda la gente que les vota sabiendo quienes son y lo que hicieron. Hay que entregar a nuestros ciudadanos en sacrificio al PP para que no gobierne el psoe. Y lo hacen tan contentos.
#1 A quienes parece que se la suda muchísimo es a los valencianos. A estas alturas las cabezas de estos HDLGP deberían haber estado ya clavadas en una pica en la plaza mayor.
Es la izquierda progre la que ha abandonado la revolución para convertirse en posibilista.