Pero hay otra razón: la ciencia es más que un conjunto de conocimientos; es una forma de pensar. Tengo el presentimiento de una América en tiempos de mis hijos o nietos -cuando EE.UU sea una economía de servicios e información, cuando casi todas las industrias manufactureras importantes se hayan desplazado a otros países; cuando los increíbles poderes tecnológicos estén en manos de unos pocos y nadie que represente al interés público pueda incluso entender las cuestiones; cuando la gente pierda la habilidad de establecer sus propias prioridades o de cuestionar con conocimiento a quienes tienen autoridad; cuando agarrando nuestros cristales y consultando nerviosamente nuestros horóscopos, nuestras facultades mentales ya en declive, incapaces de distinguir entre lo que se siente bien y lo que es verdad, nos deslicemos, casi sin darnos cuenta, de nuevo hacia la superstición y la oscuridad. La estupidización de EE.UU se hace más evidente en el lento declive de contenido sustancioso en los enormemente influyentes medios, los fragmentos de sonido de 30 segundos (ahora reducidos a 10 segundos o menos), programación para el mínimo común denominador, presentaciones crédulas sobre pseudociencia y superstición, pero sobre todo una especie de celebración de la ignorancia.
Carl Sagan, El mundo y sus demonios, 1995.

En la portada de El Economista un titular para alimentar el relato de los inmigrantes viven de las ayudas: "Los inmigrantes acaparan el 50% de rentas mínimas autonómicas". Pero, luego pasar a leer el artículo en el interior y hay un cambio sustancial: "Los inmigrantes acaparan hasta el 50% de las rentas mínimas autonómicas". Vaya, a alguien se le "olvidó" incluir el hasta en la portada, pero no seamos malpensados.

Pero no queda ahí la cosa, que si nos vamos al mapa donde desglosan por Comunidades Autónomas el porcentaje de extranjeros que las cobran, vemos que ninguna llega al 50% y que las dos que más se acercan (Navarra y La Rioja) son precisamente las más pequeñas en cuanto a población, y que todas las más pobladas tienen cifras por debajo del 30%.

menéame