Hace solo diez días publiqué en mi blog un artículo titulado: 'Prudencia, Pablo. Prudencia Podemos', en el que expresaba mi preocupación de que Podemos, quizás sin pretenderlo, estuviera alimentando la estrategia de la derecha. Pero hoy, diez días después, ese llamamiento suena ingenuo. Lo que entonces podía parecer confuso o matizado es ahora una estrategia clara, a mi juicio, nada prudente y profundamente equivocada.