Es coña, pero podría pasar. Me imagino perfectamente a Trump diciendo "¿por qué no recibo yo un regalo el Día de la Madre? Gracias a mí, Melania es madre, tendría que agradecérmelo"
Otra reja famosa de la provincia de Valladolid, pero que esta sí está donde debe, es la del monasterio de San Francisco de Medina de Rioseco, de la cual escribió maravillas (merecidamente) Cristóbal de Villalón en su Ingeniosa comparación entre lo antiguo y lo presente:
Pues en la estatuaria tiene nuestra España á maestre Phelipe y á Sylóe, que su excelencia alumbra y esclaresce nuestra edad, porque ni Phidias ni Praxiteles, grandes estatuarios antiguos, no se pueden comparar con ellos. En Burgos biue vn varón llamado Andino, que labra de hierro, que después de auer hecho admirables obras en España, a hecho en Medina de Rioseco, por mandado del Almirante de Castilla Don Fadrique Enrriquez, vna rexa en el monasterio de Sant Francisco, cuya obra, á mi ver, excede á los siete miraglos del mundo, y pésame porque no tengo lengua bastante con que la pusiesse en su merescer. Y también labró en aquella mesma capilla vn sepulcro de metal, de más alto artificio que fué aquel que Artemisa edificó á su marido el Rey Mausolo, por más que los antiguos en sus historias le trabajen encarescer.
De lo más interesante de la enorme lámina hay una cosa que no está en el mapa sin en el espacio entre ambos hemisferios: la inclusión de las propuestas de distribución del cosmos de Ptolomeo y de Tycho Brahe.
#3 En Galicia ya hace cosa de 10 años que la cadena de supermercados Gadis tiene anuncios con el tema "vivamos como galegos", poniendo énfasis en la identidad regional.
En EE.UU, con la excepción de las grandes ciudades como Nueva York, Boston, Chicago, y LA, consideran el transporte público como una cosa para pobres y/o negros; es decir, no lo entienden como un servicio público sino como una especie de obra de caridad.
#15 Miguel Ángel no salió de Italia en su vida, que yo sepa; quien estuvo en la corte francesa fue Leonardo, a quien el palazzo Pitti o el Riccardi no le resultaban ajenos.