#1 Se ve que #imparfisal tiene el poder de publicar directamente, yo llegué a verla con un solo voto ya publicada. Esto se está convirtiendo en un panfleto más.
Es una propuesta interesante que podría ampliar mucho las oportunidades de intercambio laboral y cultural entre Australia y la UE. Aun así, conviene tomarla con cautela, ya que todavía está en fase de negociación y habrá que ver las condiciones reales, los países finalmente incluidos y si la movilidad es realmente tan “sin trabas” como dice en el titular.
#29#10 Gracias por solventar mi duda. Lo que pensaba es que si, por ejemplo, los huesos de una persona con uno de estos síndromes hoy, quedara fosilizada dentro de miles de años, se podría interpretar como "perteneciente a otra especie", sin serlo.
Desde mi supina ignorancia (que es mucha). ¿Se podría saber si una mutación genética que produzca que los huesos tengan un aspecto distinto en tamaño y forma (hipersomatotropismo, acromegalia...) puede ser detectada de alguna forma en restos óseos fósiles?
Tengo kilo y medio, si alguien quiere unos gramos, que me busque por mIRC canal #antesmuertoquesencillo.
Precios económicos.
Procedimiento sencillo: primero me haces una transferencia, luego te mando el género.
Envíos 99% garantizados.
El envío se puede camuflar con imágenes de David el Gnomo, para no levantar sospechas.
#28 “Enanismo” puede evocar los mismos estereotipos negativos asociados a “enano”.
Durante siglos, la palabra se ha utilizado para ridiculizar, minimizar o infantilizar a las personas de baja estatura, especialmente en el entretenimiento, la literatura y el lenguaje coloquial. Llamar a alguien “enano” pone el foco exclusivamente en su estatura, ignorando su identidad completa como persona, lo que contribuye a la despersonalización.
El término suele ir ligado a imágenes caricaturescas (fundamentalmente personajes de circo), lo que refuerza prejuicios y expectativas irreales sobre las personas con acondroplasia u otras formas de baja estatura.
Muchas personas con acondroplasi y organizaciones de derechos humanos han expresado que el término les resulta ofensivo y prefieren expresiones más respetuosas y precisas.
El lenguaje cambia con la conciencia social. Hoy se priorizan términos que no carguen con una historia de discriminación.