#7 no me interesaba dar visibilidad a un video un tanto anodino sino poner de manifiesto la contradicción de que un tipo que está simpre en el trópico sin camiseta y en pantalón corto se haga un cobertizo con la misma calefacción tradicional que usan en la tierra de campos para pasar el crudo invierno.
#36 no estoy diciendo que le eches o no pollo. Digo que es caldo, el pollo lo quitas una vez que que has hecho el caldo. Tampoco soy muy cocinillas, que igual se tritura
#4 Pues ni que te hicieras millonario con el sueldo de diputado.
Para que merezca la pena solo hay dos opciones: O lo hacer por vocación de servicio público y tragas carros y carretas para seguir.
O eres un interesado que quiere sacar tajada par el o para los amigos.
#10 No compensa en absoluto, no conozco a nadie que haya pasado por la política (con vocación de servicio público) y que no se arrepienta de ello, y no siga, o siga a regañadientes.
#4 Pues para lo que gana un político con la exposión que tiene, no tengo yo muy claro que merezca la pena.
Ojo, lo que gana de forma directa. Poder tener asesores a dedo, e influencia en muchos ámbitos, pues entonces sí.
No hablo de Rufián en concreto, solo de forma genérica
#42 bueno, en su época no había impulsos consumistas tal y como los conocemos hoy en día.
Lo que rechazaba era ese vivir en sociedad de entonces, o mejor dicho, cómo vivían los bien posicionados como él, dando importancia a frivolidades varias sin fijarse en las cosas esenciales de la vida
Y justo para eso se fue al bosque, para no descubrir a la hora de su muerte que no había vivido :_).
Recomiendo leer algunas de sus obras, aportan mucho.