Poco antes de colgar, le avisé: “Voy a escribir sobre tu caso”. Adolfo soltó su risa queda de siempre y me dijo: “Claro: puedes escribirle a Uber, a Glovo y con suerte a Telepizza”. Estoy seguro de que, hace poco, Adolfo se convirtió en el abogado más joven desde el inicio de la democracia en conseguir tirar atrás una serie de proyectos e infraestructuras valorados en millones y millones de euros. Y nadie lo sabe. Adolfo es el abogado joven más brillante de su generación. Cuando lo conocí …