Era una apuesta ganadora. Por mucho que se quiera censurar. Y los que lo sufren cada día lo tienen más claro por mucho detergente blanqueador que pongan en los medios oficiales y en ciertas cámaras de eco
#20 Lo que pasa es que son estas gilipolleces las que distinguen las actuaciones políticas feministas, porque de otra manera no habría ninguna diferencia.
Son conscientes de que se les acaba la impunidad. Los iraníes les han salido respondones y no los pueden genocidar a placer. A ver si nos dan el gusto de presenciar otro Little Big Horn.
#2 Venía a lo mismo. Poco trauma le ha debido dejar el hecho para que hasta hace cuatro días estuviese apiolando elefantes, osos y otros bichos. Eso o ha tenido unos psicólogos de la hostia, aunque eso no lo creo.