Ya está la ranita casi casi cocidita. Lo poco que nos quedaba para sentirnos orgullosos de España era la sanidad y las calles seguras y ya se lo han cargado también. Bienvenidos al tercer mundo.
La misma política de agresión y abuso que han practicado desde su creación. Espero que se comiencen a destruir desde dentro lo antes posible, antes de que nos lleven a todos al infierno. País más dañino no ha existido jamás en la Historia.