#8 Lo malo es que mientras nuestro gobierno nos recuerda todos los días lo antifranquista y demócrata que es, no hace más que lamer el ojete de esa satrapía a cada ocasión que surge. Ni una leve crítica.
#2 Como todo esto que tiene que ver con la nueva posmodernidad. Si cuela, cojonudo. Si no, impunidad y como mucho un tirón de orejitas. La próxima ya habrán aprendido a mentir mejor.
#7 Estoy hasta las gónadas de recibir escritos de propuestas de mejora y cuando hay que firmar y apoyar las medidas empiece a escuchar eso de que “es que si firmas te pueden echar” “es que tengo dos hijos”… Hasta ahí mismo estoy.
Era una apuesta ganadora. Por mucho que se quiera censurar. Y los que lo sufren cada día lo tienen más claro por mucho detergente blanqueador que pongan en los medios oficiales y en ciertas cámaras de eco
#20 Lo que pasa es que son estas gilipolleces las que distinguen las actuaciones políticas feministas, porque de otra manera no habría ninguna diferencia.