En España tendemos a tranquilizarnos rápido. Nos gusta pensar que determinadas prácticas pertenecen a otros países, a otros tiempos, a regímenes que identificamos sin dificultad porque llevan etiquetas evidentes: Gestapo, Stasi, KGB. Aquí, en cambio, nos repetimos, hay instituciones sólidas, controles, garantías. Una democracia homologable. Por eso incomoda tanto hablar de lo que durante años se ha venido llamando la “policía patriótica”, porque llamarla por su nombre, policía política, podría hacer que pensemos en la gravedad
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Es un sarcasmo silivino muy de intelectual que por desgracia el ciudadano medio no pilla y se queda con "bueno si es patriótica lo harían por el bien del país".
Quizá esté mal enfocado, pero cuando llega cierto punto, sólo te queda ser un poquito snob y sentirte superior, por tu propio bien mental.
Al final, lo más preocupante no es solo lo que ocurrió, sino lo que no ha ocurrido después. No ha habido una depuración completa de responsabilidades ni una sensación clara de cierre.
Precisamente porque no… » ver todo el comentario
El poder, en España quedó en manos del ejército al acabar la guerra civil. Desde entonces esto no ha cambiado. Lo que le llaman democracia es una capa de maquillaje. El poder hace deja hacer eso de las elecciones y permite que los polítcios manden algo y roben para ser compensados, pero interviene cuando lo desea.
Quien controla el relato y el lenguaje acaba haciendo que aquello que es negativo para el PP acaba siendo aceptado sin problemas.
de chorizos con poltrona,
de la estirpe más ladrona
aunque la culpa es de ETA.
España de la bragueta,
de la curia que se encona
y al abusado arrincona
y al abusón parapeta.
España de policía
"patriota" de pacotilla
que traiciona cada día
a esa España más decente,
que da a la ley la puntilla
persiguiendo al inocente.
Por favor, que venga algún juez de la UE (en España va a ser imposible) y que declare ilegal primero y que procese por sus crímenes después a esa banda de malhechores y asesinos.
Se adueñan de la policía, se adueñan de los medios, se adueñan del relato, se adueñan de la verdad y nunca les pasa nada.