Ese sin duda es uno de los farmavirus que llevan a la profesión médica a utilizar los pacientes como arma arrojadiza y de presión, cuando en realidad somos pacientes.
Es verdad, la carne de pollo era una mierda, y consiguió quitársela de encima. Ahora hay que ir a por las reses, pues si el argentino no puede comerlas se nos bloquean los mataderos.