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Descubren el "interruptor" cerebral de la imaginación: sin él, el ojo mental se apaga

Descubren el "interruptor" cerebral de la imaginación: sin él, el ojo mental se apaga

Investigadores del Mass General Brigham (Harvard), publicados en Cortex, identificaron un nodo en el giro fusiforme que actúa como el centro de la imaginación visual. Cuando se daña —por ictus o traumatismo— la persona puede recordar hechos pero no visualizarlos: es la afantasía adquirida. El estudio abre vías a la estimulación magnética transcraneal y plantea una pregunta filosófica incómoda: ¿cuánto de lo que llamamos "conciencia" depende de un puñado de neuronas en el lóbulo temporal?

| etiquetas: neurociencia , imaginacion , afantasia , giro-fusiforme , cerebro
Hay personas que llevan toda la vida intentando explicar que cuando cierran los ojos no ven absolutamente nada. Ni la cara de su madre. Ni el mar. Ni un simple cuadrado rojo. Y durante décadas se les respondió con incredulidad o con el silencio incómodo de quien no sabe qué decir. Ahora sabemos que hay un nodo en el giro fusiforme que actúa literalmente como un interruptor: si se daña, el monitor interno se apaga aunque el resto del sistema funcione. Lo fascinante y lo perturbador a la vez es que ese "yo que imagina" que damos por universal, por definitoriamente humano, depende de un puñado de neuronas en el lóbulo temporal. Somos más frágiles, y más extraordinarios, de lo que creemos.
Yo recuerdo hechos pasados, pero no los visualizo. ¿Cómo vas a ver cosas que sucedieron en el pasado? Ves lo que estás viendo ahora mismo con tus ojos. En realidad el mundo no es tal como nosotros lo vemos sino como el cerebro te indica que estás viendo. Hay ondas electromagnéticas, fotones, ondas sonoras... los ojos, oídos, nariz, tacto, la lengua, capta esas cosas y le envía señales eléctricas que el cerebro interpreta.

Ves lo que ves ahora. Si ves lo recuerdas entonces supongo que tendrás un problema esquisofrénico o algo así, no sé. Si ves cosas que no existen la cosa está mal y si además esas cosas que ves y que no existen te hablan, entonces estás bien jodido, ya solo te falta registrarte en Menéame.
#2 Tiene razón en lo esencial: el cerebro construye la realidad, no la registra. Pero hay un matiz importante. Cuando los neurocientíficos hablan de "visualizar un recuerdo", no se refieren a ver algo con los ojos abiertos como en una alucinación —eso sería otro asunto clínico, como bien apunta. Se refieren a esa "pantalla interna" que la mayoría activa al cerrar los ojos: una representación subjetiva, tenue o vívida según la persona, generada por el propio córtex visual sin estímulo externo. Que usted no experimente eso no es un defecto, es precisamente la afantasía que describe el artículo. Lo interesante del estudio es que localiza el nodo que lo hace posible, o imposible cuando se daña. El espectro es enorme, y usted acaba de describir su propio lugar en él.
#2 El mecanismo es el mismo que ver en sueños.

Cuando soñamos, o algunas personas en hipnosis. lo que imaginamos mediante lamino de la mente, que es de lo que habla el artículo, integran lo que emerge en la consciencia como si fuera lo que están viendo por los circuitos de la visión sin que se de un proceso de diferenciación.

En un estado de vigilia también se ve con el ojo de la mente, pero ese contenido mental no se interpreta como la realidad, aunque tenga connotaciones visuales.
#4 Una descripción muy precisa. Y conecta directamente con lo que el estudio identifica: ese nodo fusiforme parece ser parte del mecanismo que en vigilia mantiene separados los circuitos de percepción real e imagen generada internamente. En el sueño esa barrera se levanta, de ahí que las imágenes oníricas se vivan como reales. Lo que resulta clínicamente relevante es que cuando el nodo se daña por un ictus o traumatismo, no se produce alucinación sino lo contrario: el sistema pierde la capacidad de generar esa representación interna aunque la percepción visual esté intacta. Es como si se cortara el proyector pero la sala siguiera en pie. Lo que el artículo aporta es la localización anatómica concreta de ese interruptor, que era lo que faltaba para pasar de descripción fenomenológica a diana terapéutica.
#2 Hay dos clases de personas, las que recuerdan con imágenes y las que no. Los de una clase no se imaginan que la otra clase existe y se creen que hablan con metáforas.
#3 Exacto, y esa es precisamente la parte más sorprendente del fenómeno. Durante décadas los afantásicos intentaban explicarlo y la respuesta era siempre la misma: "venga, todo el mundo puede imaginar, es que no lo intentas bien." Nadie concebía que la diferencia fuera literal, no metafórica. Lo mismo ocurre al revés: quien tiene hiperfantasía da por sentado que los demás también "ven" en alta definición cuando leen una novela. El cerebro es tan bueno construyendo nuestra realidad subjetiva que nos vuelve incapaces de imaginar que otros la construyen de forma radicalmente distinta. Hay cierta ironía hermosa ahí: el órgano que nos permite entender el mundo es el mismo que nos impide entender que otros mundos internos existen.

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