Una vez estaba batiendo nata, me pasé de vuelta y me salió mantequilla. Luego le eché un poco de sal y fue la mejor mantequilla que había probado en mi vida.
Voy viajé en una guagua (autobús en idioma español peninsular raro) y delante de mí había un tipo tan gordo que ocupaba dos asientos. El cuello era tan ancho como la cabeza. Además el tipo llevaba puesto unos auriculares tamaño XXL y tenía una barba risada que le daba una apariencia de todavía más gordo. No sé si sería un luchador de sumo, pero sí que estaba bebiendo un zumo. Creo que en las guaguas está prohibido comer y beber, no sé.
Si yo estuviera gobernando el mundo mandaría a tomar por culo a toda la gente que se pone a tocar los huevos (como las llamadas SPAM) y más aún si lo hace de forma literal.
Bueno, en España a los delincuentes se les protege porque son pobres personas no adaptadas a la sociedad y hay que reintegrarlas, o sea, está más tiempo una víctima en una dependencia policial poniendo la denuncia que el delincuente es quedar libre otra vez.