Podemos empezó como un partido obrero y derivó en un partido que empezó a basar su identidad en asuntos que empezaron a alejar a muchos votantes, como yo, que me pasé a Sumar, que tiene un enfoque más pragmático.
Hay que tener en cuenta que la política es en gran parte retórica, y la retórica debe mover masas, cosas tan tontas como deformar el lenguaje con "UnidAs Podemos", provoca desafectación en mucha parte del público objetivo, o que hagan de bandera el feminismo, o ecologismo, y no la tan necesaria lucha obrera.
El partido que promueva la lucha obrera, sin perderse en tonterías, tendrá mi voto.