Concurso de microrrelatos de Menéame
21 meneos
893 clics

Pues a lo mejor...

Cuando se fue la electricidad, dejaron de funcionar las cámaras de vigilancia. Los drones de la policía aterrizaron a toda prisa, buscando cobijo en sus oscuros hangares. Los programas de reconocimiento facial y asignación de puntos de ciudadanía tuvieron que detenerse. Los delitos aumentaron sólo un tres por ciento, pero la gente se lanzó al intolerable vicio de beber y bailar en las calles. Los más sorprendidos, fueron los niños. —¿Que es eso que hay en el cielo, papá? Parecen ojos. …
14 7 1 K 48
14 7 1 K 48
15 meneos
676 clics

El cazador

La última vez que hubo electricidad fue hace ya años. Esa noche en que todavía funcionaba todo malgasté unas horas leyendo un libro. Los días siguientes fueron primero tranquilos, luego tensos, finalmente caóticos. En el betún espeso de la noche se oían alaridos, bramidos de destrucción, risas desquiciadas. Animales salvajes que habían sido ciudadanos salían a desatar una agresividad primitiva y eufórica. Cuando las baterías y antorchas improvisadas escasearon pocos arriesgaban a salir de...
11 4 0 K 44
11 4 0 K 44
4 meneos
283 clics
El tema de la semana es «Apagón»

El tema de la semana es «Apagón»

Esta semana, en el concurso de microrrelatos de Menéame, nos adentramos en la oscuridad. Bajo el tema «El apagón», os invitamos a hacer un ejercicio de imaginación —o a relatar las experiencias recién vividas— cuando se apagan las luces. ¿Qué ocurre cuando la electricidad desaparece? ¿Qué secretos salen a la luz en medio de la sombra? ¿Qué miedos, qué revelaciones, qué conexiones inesperadas nacen en la penumbra? Tenéis hasta el domingo para enviar vuestro relato, breve...
4 meneos
68 clics
El microrrelato ganador ha sido: Un vídeo de despedida

El microrrelato ganador ha sido: Un vídeo de despedida

«El Inútil», así lo llamaba su suegra. Por eso se ofreció para hacer el vídeo. Parecía una tarea fácil y, de hecho, le llevó menos tiempo del esperado. Solo tenía que entrar en el viejo ordenador, seleccionar unas cuantas fotos y hacer un montaje para el funeral. Todos se emocionarán, algunos incluso llorarían y, lo más importante, se ganaría la simpatía de su familia política. Acceder al contenido fue sencillo (su suegro había usado una contraseña...
8 meneos
525 clics

Cierra despacio

El Panadero apuntaba su arma al pecho del Profesor, con la muerte en la mirada. -- Quince años en la cárcel, y eso gracias a la amnistía... hubieran sido treinta, por tu culpa. Vengo a matarte. -- Adelante -- el Profesor llevaba mucho tiempo imaginando este encuentro -- No te lo voy a negar, fui yo. Yo os delaté a todos. Me torturaron, y no soy un espía ni un héroe. Todos jugábamos a revolucionarios, y nos pillaron. Así que vamos, mátame. Pero después mastica ese cañón y dispara, porque este …
7 meneos
370 clics

El dinosaurio

...y cuando se despertó, el dinosaurio se había ido sin despedirse
8 meneos
507 clics

Lunfardo

 Agarraste la manija mientras andabas a boleo en el barrio de las ranas, y sin compasión me hieres de fierro grande y profunda y me robas hasta la voz pa’ decirte adiós.   Duerme mi barrio entre sueños y entre sueños se marchó como tú te haces la morronga mientras todo es hacha y tiza bandeado por heridas echando barracas sin parar en esta suerte de vida que sin suerte me dejó.  
17 meneos
871 clics

Un vídeo de despedida

«El Inútil», así lo llamaba su suegra. Por eso se ofreció para hacer el vídeo. Parecía una tarea fácil y, de hecho, le llevó menos tiempo del esperado. Solo tenía que entrar en el viejo ordenador, seleccionar unas cuantas fotos y hacer un montaje para el funeral. Todos se emocionarán, algunos incluso llorarían y, lo más importante, se ganaría la simpatía de su familia política. Acceder al contenido fue sencillo (su suegro había usado una contraseña …
10 7 0 K 53
10 7 0 K 53
9 meneos
382 clics
El buque

El buque

El agua empezaba a entrar en los camarotes de primera clase, y, sin dar crédito a lo que estaba ocurriendo, sabía que ya no había nada que hacer, el buque estaba condenado. Bruce Ismay se dirigió a la cubierta y empezó a ayudar a los asustados pasajeros a abordar los escasos botes salvavidas. Cuando ya no hubo nadie más a quién ayudar, se dirigió al último bote, uno de los 4 botes plegables Engelhardt con los que contaba el barco, sobre la cubierta del costado de estribor, junto al puente. Lo engancharon al mecanismo de …
9 meneos
579 clics

Un placer

—Bueno, señores… un placer —dijo el hombre en voz alta, mientras se ponía en pie. Su voz era firme y cálida. Caminó por el pasillo estrecho con calma, como quien pasea por un jardín. Se acercó a una niña que lloraba y le acarició el cabello suavemente. —Todo saldrá bien —dijo, mientras le guiñaba un ojo. El padre de la niña dejó escapar una risa temblorosa. La madre le miró con desesperación y algo de alivio. A un anciano que rezaba …
7 meneos
356 clics

Sólo un segundo más

«Casco hermético cerrado correctamente y preparado» Diez... -Solo quiero decirte que no me importa el tiempo y te esperaré. Nueve... -Lo sé. Ocho... -¿Te acordarás de mí? Siete... Recordaré este momento. Seis... Es tan triste todo esto... Cinco... Lo superaras. Cuatro... ¿Y qué haré entoces? Tres... No es el fin. Dos... Para nosotros, sí. Uno... El coheté despegó hasta superar la velocidad de la luz unos minutos después. El nuevo viaje intertemporal comenzó y...
4 meneos
292 clics
El tema de esta semana es: «Despedidas»

El tema de esta semana es: «Despedidas»

Decimos adiós en las rupturas amorosas, al cambiar de trabajo o cuando fallece un ser querido. También cuando abandonamos nuestra comunidad favorita por trato «injusto». Es el momento de plasmar estas despedidas en nuestro concurso de microrrelatos, esperando que el ganador no se marche de Menéame sin antes despedirse...
6 meneos
102 clics
El microrrelato ganador ha sido: Y Dios decidió salvarla

El microrrelato ganador ha sido: Y Dios decidió salvarla

Cuando los guardias de la Inquisición asaltaron el laboratorio de Adelaida, ella les estaba esperando. Contempló impasible cómo destrozaban sus instrumentos de trabajo y vertían al suelo los compuestos que tantos desvelos le costaron. Cuando la llevaron al inquisidor, negó ser bruja y afirmó tajantemente su cristiandad. Sostuvo que Dios nos dio la mente para usarla mejorando el mundo mediante la ciencia, siendo un pecado no hacerlo.
7 meneos
358 clics

El coronel

El coronel mira al suelo, los hombros hundidos. Con las manos en la espalda, contempla su vida; dedicada al sacrificio, al honor. Una vida cumpliendo con su deber, hasta que su honor y su decencia vencieron a la obediencia inculcada desde niño. Un conflicto interno mucho menos sangriento, menos cruel que la guerra civil que se libraba a su alrededor, aunque igualmente encarnizado. Al ordenarle atacar un pueblo que sabía vacío de enemigos su conflicto interno se dirimió y el coronel cambió de bando, junto a un pequeño contingente de sus...
13 meneos
333 clics

Feliz semana satán

Solo quería desearos a todos mis seguidores y al mundo en general mis mejores augurios, mis más íntimos deseos de guerra, odio, enfermedad y muerte en estos días de alegría y placer, donde mis cuatro corceles recorren el mundo dispersando la buena nueva. Es cierto que algunos ignorantes se resisten con un cierto y blando interés a ser barridos por la olas de la historia, pero pronto perderán el interés y mucho más, no esperaba unanimidad, e incluso me causan cierta ternura, pero me dura poco. Sin resistencia pronto …
9 meneos
436 clics

La normalidad

Dmitri movía la sartén con maña. Esas verduras salteadas para acompañar el pollo que le preparaba a Sofía para cenar tenían muy buena pinta. Una mano en la sartén y la otra en una copa de vino. -¡Eso huele muy bien, cariño!-, dijo Sofia desde el baño, donde se refrescaba. -¡Yo pongo la mesa!- Colocaba la cesta de pan en la mesa cuando la pared de su apartamento, la que daba a la calle, desapareció. En su lugar, una enorme bola de fuego arrasó el piso, la lanzó a ella contra la puerta …
10 meneos
420 clics

Il cannone

Pezzo carico! Era casi mediodía y la multitud se agolpaba para ver el disparo del cañón. Pezzo pronto! Pero yo solo lo veía a él, radiante de emoción. Cinque! Se tapó los oídos. Quattro! Se los destapó; ya era mayor para eso. Tre! Me miró nervioso y me apretó la mano. Due! Volvió la vista al cañón. Uno! Abrió la boca, como yo le había explicado. Per Santa Barbara! Fuoco! La expresión de asombro dio paso a una enorme sonrisa. — Mamá, ¿puedes decirles...
10 0 0 K 40
10 0 0 K 40
8 meneos
406 clics

El piloto

Solo queda un delgado amasijo negro humeante. Los equipos de extinción apagan la última incandescencia. Treinta minutos antes, una inexplicable colisión produjo una fulgurante bola de fuego que envolvió a piloto y vehículo. Esa misma mañana, Ignacio dejó una carta sobre la mesa, se dirigió hacia el taller y comenzó a desmontar las protecciones de seguridad del biplaza con el que tantos premios había conquistado. Anoche, tras otra discusión, ella sentenció la relación. Le dijo que ya no sentía...
20 meneos
852 clics

Y Dios decidió salvarla

Cuando los guardias de la Inquisición asaltaron el laboratorio de Adelaida, ella les estaba esperando. Contempló impasible cómo destrozaban sus instrumentos de trabajo y vertían al suelo los compuestos que tantos desvelos le costaron. Cuando la llevaron al inquisidor, negó ser bruja y afirmó tajantemente su cristiandad. Sostuvo que Dios nos dio la mente para usarla mejorando el mundo mediante la ciencia, siendo un pecado no hacerlo. El inquisidor, rabioso, ordenó que la torturasen hasta que confesase, pero ella exigió que le …
15 5 0 K 55
15 5 0 K 55
12 meneos
418 clics

Ojos de fuego

Lo vio jugar en el suelo, rodeado de coches y monstruos invisibles. Su hijo. Con calcetines desparejados, rodillas amoratadas y el alma intacta. Desde el sofá, lo observaba en silencio. El niño caía al suelo dramáticamente, se levantaba riendo, gritaba explosiones. Todo en él era ahora. Y entonces, se sintió viejo. No por la edad, sino por la distancia entre ese juego y su memoria. Pensó en quien era antes. En cuando salía sin rumbo, dormía poco y soñaba mucho. Cuando amaba con rabia y lloraba …
11 1 0 K 43
11 1 0 K 43
16 meneos
526 clics

Una charla entre magos

Acudió un día Duncan a buscar a Rutger, el Gran Mago de Hoveland, y lo encontró abatido y apesadumbrado. —¿Qué te pasa? —le preguntó, pues eran buenos amigos. —Que he descubierto que soy un necio. Mira. Y le hizo descender por una larga escalera hasta que llegaron a una lóbrega habitación donde el mago tenía encadenados tres espectros. —¡Agua!, ¡agua! —gritaba el de la derecha. —¡Agua!, ¡agua! —gritaba el de la izquierda. …
12 4 1 K 34
12 4 1 K 34
2 meneos
279 clics
«Fuego» es el tema de esta semana para nuestro certamen semanal de microrrelatos

«Fuego» es el tema de esta semana para nuestro certamen semanal de microrrelatos

Pues el tema de la semana de nuestro concurso semanal de mircrorrelatos, es «Fuego» y por eso a este minitexto le acompaña una imagen promocional de El coloso en llamas. Sed cínicos, irónicos, puñeteros pero sobre todo ingeniosos.
7 meneos
37 clics
Fallado el ganador del mes de marzo

Fallado el ganador del mes de marzo

El ganador mensual, seleccionado por la reconocida escritora y doctora en Física Lorena Escudero, autora de obras como Negativos y Oxímoron, es AletheiaLópez. «Su microrrelato, titulado El irremediable retorno a la inocencia, mezcla dureza y ternura, tal y como se cruzan en el devenir de su personaje. Irremediable no sentir por ese abuelo todos los términos opuestos que nos regala este texto». Como premio, recibirá una suscripción anual a Jot Down y Filmin, valorada en 120€, y su relato formará parte del libro Menéame en 52 microrrelatos
6 meneos
108 clics

El microrrelato ganador ha sido: e⁺ e⁻ → Z⁰

Se vieron desde lejos. Él la notó distinta, como si el aire a su alrededor se curvara un poco más. Ella también lo percibió, un leve zumbido en el pecho, una alerta suave pero insistente. No hablaron al principio. Solo se acercaron, paso a paso, como si algo más fuerte que el miedo les dictara la ruta.
12 meneos
374 clics

Rencor...

Siempre los he odiado. Los gritos de los niños me retumban en la cabeza. El reguetón a todo volumen los domingos me saca de mis casillas, y odio esa peste a colonia barata que deja ella en el ascensor, cuando sale pintada como una puerta. Nunca los saludé. Nunca me saludaron. Nos bastaba con aborrecernos en silencio. Y mientras sigo atrapada en esos pensamientos, veo a los niños, sentados sobre una caja mojada en el kiosco, inmóviles, con la mirada fija en los charcos. Con el cuerpo cansado, tomo el cepillo y empiezo a empujar el agua, sin prisa, entre...

menéame