#1 no puede cancelarlas, salvo que siga eliminando derechos civiles que fuercen a la población a manifestarse, lo cual el interpretaría como la insurrección que le permitiera declarar la ley marcial y anular las elecciones.
Este artículo tiene bastante de populismo y demagogia.
¿ Que es "cumplir lo que se promete" ? ¿promesas para borregos?
Julio Cesar se debía a sus propios ideales y a un grupo de ciudadanos que se podía contar con los dedos de la mano.
Un político moderno habla para millones, donde el 60% de esos millones son borregos y egoistas, y donde lo que quiere un borrego, esta diametralmente en contra de lo que quiere el borrego de al lado, y evidentemente no se puede contentar a todos los borregos.
La era trumpiana, y lo que viene a ser el fascismo, es la promesa de que literalmente haré exactamente lo que piden los borregos.
Y cuando los políticos hacen exactamente lo que piden los borregos, como dice el artículo, entonces hay consecuencias, consecuencias que los borregos no habian previsto, y entonces se entra en la fase de unos borregos echandole la culpa a los demás borregos o al político que ha hecho exactamente lo que ellos querian.
Decir que los políticos honestos "cumplen lo que prometen" es hacer un reduccionismo de lo que es la política a un nivel ridículo.
El va metiendo sus leyes fascistas como si ya fuera un dictador.
Si la gente traga, pues ya está, al final todas las leyes que meta con calzador le permitirán conseguir lo que quiere, "por las buenas"
Y si la gente acaba rebelándose y se produce algún tipo de insurrección, le estarán poniendo en bandeja aplicar las leyes de excepción para poder conseguir lo que quiere, "por las malas"
Así que va a conseguir lo que quiere, en cualquier circunstancia.
Vamos a ver: es que Trump está buscando activamente ese colapso.
Porque si se produce el colapso, puede imponer el estado de excepción, paralizar las elecciones indefinidamente y pasar a ser oficialmente el dictador de EEUU.
quién piense que una crisis en EEUU supondría el final del presidente Trump se equivoca.
¿Os suena?