#59 Has acertado. No hago ninguna de esas cosas. Es que lo de las gasolineras ya me parece demencial, a los que trabajan allí les exigen un curso de mercancías peligrosas.
Y bueno, habré pisado tus hamburgueserías 5 veces en mi vida y siempre por no hacerle el feo a alguien.
#16 cada vez que por lo que sea tengo que ir, no dejo que nadie de mis acompañantes recoja la bandeja
y lo peor es que la gente a la que se lo explico que trabaja o ha trabajado allí lo ve mal
#3 precisamente ese es el problema, que pongan autocajas como que cierren las minas, que es inevitable. Lo jodido es que hay poca o ninguna posibilidad de reinserción al mercado laboral de esa gente, sobretodo la de cierta edad. No hay un acceso fácil a la educación para "reinventarse". Si a eso le sumas un influjo constante de immigración joven y barata, la pregunta es qué trabajo va a tener una mujer de 40 años que trabajaba de dependienta a la que han despedido por una autocaja, y no va a ser poca gente.
#3 A la larga, genial. A corto plazo lo que has dicho es digno de un psicópata sin empatía. Ya me dirás cómo una señora de 58 años se hace creadora de software en cuatro días. Menos mal que estas tonterías no las decís en el mundo real.
El mayor enemigo de la contratación laboral no es la tecnología, es el estado que roba la mitad de lo que produce el trabajador, y los sindicatos, que imponen reglas muy rígidas que dinamitan la relación entre trabajadores y contratadores
La tecnología es un aliado, no un enemigo
Si no fuera por la tecnología seguiríamos en la edad de piedra.
El primero de mis hijos nació en una bañera de parto natural*, fue bonito a pesar de encargarme de apoyar a su madre y recoger con un colador los churretes de caca que se le escapaban.
Al poco, subía andando a la habitación con el bebé en brazos. #9 La madre convencida* al empezar las contracciones se arrepintió pidiendo "dadme algo"... pero ya era tarde y tuvo que apechugar.