La actual situación del PP se resume en esta foto, la del balcón de Génova en la noche del domingo. Mariano Rajoy fuerza una sonrisa ante sus fieles más acérrimos, que gritan a Zapatero que dimita a las dos horas de ganar las elecciones. Está cansado, agotado, harto. Le abraza su mujer, Viri. Está tan cansada, tan agotada y tan harta como su marido, pero no lo disimula tan bien. De fondo, en un segundo plano tras el cristal, la lideresa sonríe. Es su noche, y por eso no pisó el balcón.