Grandes papeletas de visitar un campo de concentración por dentro, haciendo cosplay del bueno, y que luego te deporten a cualquier agujero del tercer mundo, eso si no tienes la mala suerte de acabar en el "hotelito" de bukele...
Es que en verano, con las ventanas abiertas, la corriente te puede llevar el humo del cigarro, o el porro, del vecino a tu casa.
A parte de las guarradas que hacen algunos con las colillas en los patios y aceras.