Precisamente se confirma que para poder engullir una tortilla de cebolla hay que meterle ingredientes que le cambien el sabor y la textura como el tocino, el queso o la canela.
Una tortilla de patatas no lleva cebolla y no necesita de ningún ingrediente adicional.
Y cuando hago una tortilla de queso tampoco la estropeo con cebolla.
#13#4#7 estáis mezclando autónomo societario con el tradicional y el colaborador (familiar).
El societario puede tocarse los huevos mientras los demás generan riqueza y sufren más carga fiscal.
Además puede participar en varias empresas a diferencia de los autónomos que trabajan que no tendrían tiempo material para ejercer a tiempo completo varios trabajos.
Trump no es tonto, lo que pasa es que no tiene escrúpulos. Poner el cazo ahí podría salvar la economía usana de la ruina en la que está.
Es el país más poderoso a nivel armamentístico y hacer de matón mafioso les sirve dar salida a su sector más importante.
Cobrar un porcentaje de cada barril que entra en tu país está inventado, lo hace el campechano, pero cobrar por lo que pasa por el estrecho de otro país es un nuevo nivel de riqueza.
Pues estamos volviendo al pasado, donde sólo había médicos de familias ricas.
Y los pobres, a enfermería.
Yo también creo que si no te quedas al menos 3 años ejerciendo en tu país, debes devolver el dinero de la beca. Si te vas fuera para ganar más, no te costará devolverlo.
#21 con zparo se decía que rubalcaba movía los hilos, aunque luego este hizo la peor campaña política que se recuerda del psoe. Un tío que se crió en el barrio de Salamanca y estudió en el Pilar.
M. Rajoy tenía imagen de pelele, pero su mandato fue terrorífico para el ciudadano.
Eliminó derechos, permitió despidos para contratar más barato, usó a las fcse y a hacienda contra otros partidos, saqueó las pensiones, subió todos los impuestos posibles a los trabajadores y no hizo más porque el perrosanxe le mandó a sanxexo con una patada democrática en el culo.
Así pasa, que el centro de Madrid se ha vuelto una putísima mierda. Casi todo franquicias sin personalidad.
En las franquicias el dueño sólo pasa a contar los billetes.
Entre los unos y los otros no dejan hueco para la gente que realmente puede aportar algo de valor.