#1 Siento el offtopic. Me cuelgo de aquí para decir que me da muy mala espina que salgan con cara de sorpresa en la miniatura del vídeo. Es el clickbait youtubero y lo odio. Tengo norma estricta de ignorar.
Por cierto, este tipo sale en la mitad de sus vídeos así. Se gana la vida asustando. Y lo digo yo que llevo muy mal lo del gorila naranja.
#1 Para que quieres La Bomba si los rusos te la plantan supersónica en Madrid y tú se la tienes que enviar por correo certificado. Hace falta disuasión, pero estamos muy atrás.
#4 Correcto. Y fuerzas paramilitares haciendo redadas masivas y trampas a niños, en barrios residenciales de ciudades gobernadas por opositores. Hay que decir todo, ¿no?
#9#6 Leyendas. cuentos de niños. Dicen los ancianos que entre Madrid, Valencia y Zaragoza existía una ciudad, ahí donde hay un frío helador... pero nadie la ha visto
#41 Me gusta el ejercicio de análisis, pero tu tesis también tiene "peros":
- En el 2000 la hegemonía tecnológica de EEUU no estaba discutida. Hoy tiene a china haciendo sombra, aunque reconozco que falta recorrido y no hay nada escrito.
- El endeudamiento de EEUU es mucho mayor ahora.
- En el 2000 todavía no habían tenido un presidente revolucionando el orden internacional de una manera tan radical.
A tu favor, que la relación entre inversión contra valor e ingresos de las grandes tech es mejor a día de hoy.
#17 Ese es el tema. Mi tesis es que Trump es un síntoma, no el problema. Que esto irá a peor, aunque tenga picos.
#23 Está claro que no. Pero cabría matizar que entendemos por largo plazo, porque el pico vertical del sp500 de los últimos 20 años no se parece en nada a una tendencia estable en el largo plazo. De todas formas, por supuesto, mi opinión es la peor de todas porque está afectada por lo emocional.
Este es el auténtico debate. A corto plazo lo veo ligeramente negativo para la masa laboral no especializada, pero a medio les beneficiará. Sin embargo no me gusta que no pueda debatirse, eso es dar votos a BOCS
#24 Como calvo veterano suscribo que la protección primaria de mi cocorota es una maravillosa capa de grasa perpetua. Hace las delicias del graciosillo de turno que le da por besarte la calva en un arranque de espontaneidad