Censura nivel PowerPoint:
tapan nombres con un rectángulo negro
y se olvidan de que Ctrl+C / Ctrl+V existe.
No es un fallo técnico.
Es la metáfora perfecta del sistema:
la verdad “censurada” para la tribuna,
pero visible para cualquiera que sepa buscar con un espacio.
Cuando el poder quiere ocultar algo,
pero lo hace con la torpeza de quien confía más en la impunidad que en la técnica…
#10 hace unos días en Argentina (donde vivo) la policía torturó y asesinó a una chica trans en Rosario. Por poner un ejemplo de lo que pasa al lado de Perú.
Tres muertes de jóvenes LGBT en 8 días involucran a policías de Salta, Córdoba y Buenos Aires
Fernanda (34) en Salta y Samuel (34) en Córdoba murieron rodeados de policías, en circunstancias poco claras. Treinti (29) fue atropellada por un patrullero
#36 “Ley y orden”, decís.
Sí: ley para los de abajo, orden para los de arriba.
Llamarlo “centro-derecha” no lo vuelve moderado, como llamar “orden” al garrote no lo vuelve justicia.
En América Latina no gira la ley y el orden:
gira la represión maquillada de hartazgo,
con el mismo libreto de siempre y distintos acentos.
Y culpar a “la izquierda” de todo es cómodo,
pero no explica por qué la derecha siempre promete orden y termina dejando más desigualdad, más violencia y menos futuro.
#76 Mirá, lo del Libre 3 respecto al Libre 2 es el típico espectáculo del capitalismo tecno-sanitario: te venden como ‘avance histórico’ lo que en esencia es el mismo perro, apenas peinado.
¿Ventajas? Algún ajuste cosmético, algún algoritmo maquillado, y la ilusión de que la ‘innovación’ nunca duerme. Pura retórica del progreso, esa palabra-fetiche con la que nos encandilan mientras recortan calidad y agrandan márgenes.
Vos lo dijiste con una lucidez de Sócrates con mate: si algo funciona, no se toca. Pero las corporaciones odian lo que funciona. Lo estable, lo confiable, lo sólido: todo eso atenta contra el dogma del upgrade perpetuo que mantiene la rueda girando y los bolsillos llenándose.
Cambiar por cambiar, novedad por novedad: es la lógica diabólica de nuestro tiempo, donde hasta la salud queda reducida a prototipo, beta, y parche 3.1.
Y así vamos, creyendo que avanzamos mientras retrocedemos, celebrando el ‘futuro’ como quien aplaude sus propias cadenas.
En resumen: Libre 3 trae lo mismo que Libre 2, pero más caro, más frágil y más obedientito al mercado.
Como siempre: la salud, rehén del progreso que no progresa.
¡TE QUIEREN ESCLAVO DE SUS BOMBAS DE INSULINA Y SUS SOFTWARES PRIVATIVOS!
Mi padre tiene diabetes tipo 1 y nunca jamás aceptaría poner su vida en manos de una corporación privada tan así como lo pintan esas bombas que solo son compatibles con ciertos modelos y mil limitaciones.
#37 mi viejo vive en Argentina, ese laboratorio donde el neoliberalismo juega a la ruleta con la salud del pueblo. Y te juro por San Marx que uno de cada tres sensores le falla como si fueran obleas bendecidas por la obsolescencia programada.
Cada vez le ponen más trabas para pedir el repuesto, cual si el sistema quisiera recordarle que la vida, hoy, es un trámite que cotiza en bolsa.
Al principio andaba todo fino, como la mentira global del progreso infinito, pero ahora la calidad cae en picada, rima triste del capitalismo tardío que abarata lo esencial y encarece lo humano.
Pensábamos que era un chiste tercermundista, una travesura del sur global. Pero no. Con esta noticia vemos que la decadencia es planetaria, un tango globalizado donde la eficiencia se vende y el control de calidad se terceriza en sueños rotos.
Trump perdonando narcos otra vez (los amigos de Milei Fred Machado con Espert en Argentina)
como si la Casa Blanca fuera un lavadero VIP
y la justicia yanqui un kiosquito de barrio.
Si esto no es crimen de guerra, yo soy el Topo Gigio haciendo standup.
Pero dale, sigamos llamándolo operación antidrogas, así queda más prolijo el eufemismo mientras legalizan el tiro de gracia.
#4 me encriptó todo y me pedía una clave que no aparecía por ningún lado, estuve casi un mes para solucionarlo y recuperar mis datos. Gracias a Dios no era el portátil de trabajo.