#133Tal vez podría ser indicio de psicopatía.
¿Así que conociste a mi abuelo? Supongo que eres de Argentina o Chile.
Para saberlo debes fijarte en mi acento.
Argentina y Chile comparten el Wallmapu (territorio mapuche) y la Patagonia (cultura gaucha), ambos escenarios de mucha violencia y campañas militares (Conquista del Desierto y Pacificación de la Araucanía, el exterminio de los pueblos Aonikenk y Selknam).
La violencia no es ritual, fue parte de la vida hasta bien entrado el siglo XX, impunidad incluida, fue supervivencia y ley, fue relación con una naturaleza indolente, ruralidad extrema, todo eso en lenta regresión en un mundo ya globalizado y donde los derechos de los demás seres humanos y no humanos se está recién consolidando.
En #127 hablaba del mundo rural de los 70, cuando los gauchos hacían su trabajo de capada de los corderos con los dientes y el usar una picana (con un clavo aguzado en la punta) en el anca del animal era una técnica de trabajo (hoy comemos punta de picana a la parrilla).
Pero nada se asemeja al ritual sádico de las banderillas en las ancas de los toros.
#10 ¿A ellos? Para limpiarse el culo.
Porque ellos solo respetan el fuego y el metal.
¿A nosotros? Para comprender a qué se refieren los 'expertos y colectivos feministas' cuando hablan de "genocidio reproductivo".
Y no distraernos respecto a quienes son ellos y quienes nosotros.
En 1948, la Convención sobre el genocidio de Naciones Unidas definió el genocidio como cualquiera de los cinco actos "perpetrados con la intención de destruir, total o parcialmente, a un grupo nacional, étnico, racial o religioso".
Estos son: matar a miembros del grupo, causarles graves daños físicos o mentales, imponer condiciones de vida destinadas a destruir al grupo, impedir los nacimientos y trasladar por la fuerza a los niños fuera del grupo.
El cuarto inciso de estos cinco es:
Medidas destinadas a impedir los nacimientos en el seno del grupo: actos que tienen como objetivo impedir que el grupo protegido se reproduzca. Incluye actos que afectan a la reproducción y a las relaciones íntimas, como la esterilización forzosa o involuntaria, el aborto forzoso, la prohibición del matrimonio y la separación a largo plazo de hombres y mujeres con la intención de impedir la procreación.
#42 Sí, te entendí.
Por eso puse que no afirma que UKLFI lo hiciera ni que no lo hiciera, sino todo lo contrario (me sobró un no en #37)
En fin: un absurdo.
Hay troles que persisten en una postura rígida sin caer en contradicciones, absurdos igual.
Este en cambio es un trol que se autoaniquila a medida que trolea.
#36 Pero si #34 no está afirmando que UK Lawyers for Israel no lo hiciera ni que no lo hiciera, sino todo lo contrario.
Que pudo haberlo hecho o no.
Y que si UKLFI lo hizo (él no lo lo cree) no es necesariamente por ser "pro-israelí".
Que cualquiera que tenga la fuerza suficiente pudo hacerlo.
Es todo correcto: no ha dicho nada.
Nada.
#112#115 Mi abuela una sola vez preparó un apol, un plato tradicional mapuche que se hacía rellenando el pulmón del animal mientras aún estaba vivo. Exquisito, pero mi abuela no lo preparó nunca más porque, según sus palabras, era "muy cruel".
Mi tío se escondía detrás del granero cuando mataban una cabra, porque no podía soportar sus balidos de agonía.
Mi bisabuela "enseñaba" a sus perros a no comer huevos de gallina metiéndoles un huevo calentado en las brasas en el hocico y apretándoselo hasta que la boca se le quemaba. Mi madre lo encontraba "inhumano".
Mi abuelo golpeaba a sus perros medio asfixiados con el mismo lazo con que los tenía colgados del cuello para que no atacaran a las ovejas. A los mismos a quienes azuzaba para que atacaran a los animales ajenos.
Y una vez presencié como 3 de sus perros despedazaban a un cerdito de los vecinos. Por supuesto que no escuchaban mis gritos y llanto para que dejaran de hacerlo.
Así que no. Esa no es la vida. Es el infierno que creamos a nuestra voluntad.
No es justificable ni siquiera desde la distancia. Hay otras formas de vivir y de enseñar a nuestros hijos.
Ahora sabré qué hay detrás de un seudónimo de perro negro.
#22 Existe un abismo entre la manera como entienden al homo civilis desde la izquierda y la derecha.
Los primeros lo conciben como un ser con conciencia, actor, activo.
Los segundos como un ser sin conciencia, pasivo, reactivo.
Eso marca la diferencia en el sentido del lenguaje y la ética del discurso.
La falta de respeto a los otros y a sí mismos está en el fondo de ese abismo.
#130 No merezco tu felicitación,
Yo intentaba también que al clicar la segunda miniatura se abriese la primera, así que el círculo no se completó.
Esperaba que así Menéame entrara en bucle e implosionara.
Seguiré intentando
#6 Merecen ser juzgados y condenados
Al igual que los responsables de dirigir la tortura
Y los responsables políticos que la instigan
Hasta lograr que quienes la justifican y defienden conozcan la vergüenza
#14 No puedes poner como ejemplo una noticia falsa de una no-filtración para apoyar tu argumento de que en las publicaciones hay poco grano y mucha paja molida.
Eso no apoya tu argumento, lo ensucia.
Similar a lo que criticas
¿Así que conociste a mi abuelo?
Supongo que eres de Argentina o Chile.
Para saberlo debes fijarte en mi acento.
Argentina y Chile comparten el Wallmapu (territorio mapuche) y la Patagonia (cultura gaucha), ambos escenarios de mucha violencia y campañas militares (Conquista del Desierto y Pacificación de la Araucanía, el exterminio de los pueblos Aonikenk y Selknam).
La violencia no es ritual, fue parte de la vida hasta bien entrado el siglo XX, impunidad incluida, fue supervivencia y ley, fue relación con una naturaleza indolente, ruralidad extrema, todo eso en lenta regresión en un mundo ya globalizado y donde los derechos de los demás seres humanos y no humanos se está recién consolidando.
En #127 hablaba del mundo rural de los 70, cuando los gauchos hacían su trabajo de capada de los corderos con los dientes y el usar una picana (con un clavo aguzado en la punta) en el anca del animal era una técnica de trabajo (hoy comemos punta de picana a la parrilla).
Pero nada se asemeja al ritual sádico de las banderillas en las ancas de los toros.