#34 Intenta discutir/argumentar con un niño obcecado, que no sabe gestionar sus propias emociones ni responsabilizarse de la consecuencia de sus actos... Ergo...
#10 Luego algún profe con un poco de ética, se mete a fisgonear por el histórico de web usadas y borrarlo, y se echa unas buenas risas o le sube la bilirrubina...
Yo como funcionaria, y como tantos decenas de miles más, todavía estoy esperando que Rajoy me restituya la paga extra de Navidad de 2012 porque entonces tuvieron a bien "dar un préstamo ventajoso" a la banca... Desde entonces me he jubilado pero guardo esperanzas de que algún día, antes de irme al otro barrio, se me pague. Ojo, las pagas extras no son regalos, son una parte prorrateada de mi propio sueldo.
#1 Desde la primera legislatura, firmaron unos acuerdos matrimoniales con cláusulas muy concretas. Él vive entre Washington y Mar-a-Lago y ella, en la Trump Tower de Nueva York. Sólo está estipulado que se encuentren en actos oficiales y jueguen el paripé. Eso si a ella, no le "viene bien" un día concreto y entonces entra en juego la doble de ella.
Al parecer, si ella le pidiera el divorcio, se quedaría sin nada, o "sufriría algún accidente fortuito" como su predecesora...
La ultraderecha francesa sembrando, desde hace días, el veneno del odio para dividir aún más si cabe la ya muy fragmentada sociedad francesa. Carnaza para los derechuzos. Odio en las redes, los medios afines remachando día y noche mensajes inequívocos de unas paranoias para ganarse el favor de los votantes de RN. Que por cierto, a Marine le sigue dando rabia no poder presentarse a las próximas presidenciales, y su delfín Bardella al que no tragan ni siquiera la mayoría de votantes del partido tampoco será nunca presidente. Y lo saben.
#3 Yo hace ya meses que me lo pregunto. Pero es que, en general, la población está anestesiada: viven para trabajar (los que tienen empleo), pagan con sangre sus seguros de salud, los precios de los más elementales víveres han sufrido subidas que ni en la gran depresión, sobreviven para conservar sus casas a base de empleos cada vez más precarios... Y entre tanto estrés, ni tiempo para pararse a pensar quién es el responsable de su situación.
La rana ya está cocida. Ergo, ya no puede salir de la olla de agua hirviendo.