Jennifer Melle, de 41 años, fue expulsada del Hospital St Helier en Carshalton, Surrey, después de que un delincuente sexual transgénero con barba de 1,83 metros se opusiera a que lo llamaran "Sr." “Si bien estoy contenta de volver a trabajar, debo ser honesta: esto no ha terminado. Durante casi un año me suspendieron simplemente por decir la verdad: que sufrí abusos raciales y amenazas físicas tras usar un lenguaje biológicamente correcto para referirme a un paciente masculino. Me trataron como a una delincuente".
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La enfermera hizo pública esta movida dando datos personales de la paciente con la que tuvo gresca, y es por este motivo (vulneración de datos de carácter personal, no por transfobia) por lo que fue suspendida.
Sensacionalista y tendenciosa, la verdad.
Entonces me he dado cuenta que es un clickbait.
Seguro.
Cuando llegues a niveles de decencia mínimos en ambos dos aspectos si quieres retomamos el debate.
Hasta entonces, un saludo.